Poesías, relatos, cine, música... Un remanso en medio de este apocalipsis (grupo EFDLT)

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miércoles, 27 de diciembre de 2006

Soñé con mi infancia

A medida que pasa el tiempo y la cruda realidad te engalana de desengaños, te blanquea el cabello con problemas y te ancla en el conformismo de lo cotidiano y de lo socialmente predispuesto, vamos perdiendo de vista la imagen idílica de todos los sueños que teníamos en la infancia, y que eran nuestras ansiadas metas. Hoy, gracias a un agujero negro en mis recuerdos, provocado por un intenso dolor de cervicales, he vuelto a disfrutar con nostalgia y resignación de algunos de esos fantásticos sueños casi desterrados.

Estuve tantas veces disfrutando de la exhuberancia de la selva, velando por su armonía con tan sólo un grito, un taparrabo y un rudimentario machete.
Muchas noches, sin que nadie me viese, Tarzán se adueñaba de mi inconsciente.


..Otras prefería escapar en buscar de soledad y aventuras a montañas inhóspitas, para comprobar que yo también formaba parte de la naturaleza como el famoso Jeremiah Johnson.


Y al fin encontré el que fue mi último gran sueño, perderme cada vez que mi alma lo necesitase, y fundirme con y en África.


Aunque no las mencione, poco después incluí también a las protagonistas en estos sueños; a Jane, la india y a Karen.

                                                                      
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lunes, 25 de diciembre de 2006

Cuando no sabes qué


Hay días en que nada tiene sentido, te inunda la melancolía y te consume el hastío. Y nadie puede ayudarte a salir antes de esa cárcel, has de estar el tiempo suficiente para.......


¿Para qué?


¿Qué añadirían ustedes? Ayúdenme a resolver este enigma, para saber afrontar con éxito esos oscuros e irracionales días, que seguro que nos han de seguir acechando.



Fue una de tus tardes grises y perpetuas, cuando sin saber por qué, escribí esto:


Cuando no sabes qué


Llueve sobre el mar
Dirías que arrecia
Incluso
Si te lo propusieses
Una hoja indolente cae
Sin destino
Sobre la tierra anegada
Sin saber qué
Observas el viento vestido
De lodo y lágrimas agitar las ramas
Sin tregua
Como una maldición
Una nube amorfa tenebrosa
E infinita
Viola con desidia el cielo
Aletargado
Sin dejar huella
Sed de nada te ahoga
El tiempo siempre es el mismo
Las palabras son
Encrucijadas
Cuando no sabes qué
Si todo o el olvido
Si querer o claudicar
Cuando no sabes qué
Si amas o anhelas
Déjame intentar
Arrasar tus lodos y escarchas
Amor
Cuando no sabes qué
El mundo se me
Agota
En tu mirada

14. El fenomeno de los Blogs. Mar de almas buscándose


Tenemos a nuestra disposición, de una forma muy accesible y nada complicada, una nueva puerta abierta para poder expresarnos, para exponer nuestras ideas por todo el mundo. Para seguir, si quieres, disfrutando de la soledad, y sin embargo, comunicarte.
Puedes esparcir lo que sientes, gritar lo que te apasiona, o desprenderte de lo que aborreces, sin invadir ni suplicar a nada ni a nadie. Movido sólo por el afán de encontrar inquietudes afines, o quizá, por el de agradar, emocionar o entretener a nuestros posibles y voluntarios lectores.
No hay condiciones para ninguna de las partes, podemos escribir lo que nos venga en gana, y leer solamente lo que nos interese. Puedes hacer comentarios a quienes te hayan sorprendido gratamente con sus relatos, o simplemente observar y esfumarte sigilosamente.
Poco a poco este movimiento acabará contaminado por la competencia entre nosotros mismos -rankings, tops, etc.- y por supuesto por la publicidad.
Pero todavía reina en este medio la frescura, originalidad y buenas intenciones de toda forma de expresión nueva y sin intereses comerciales.
Para un tímido crónico como yo, ha sido un hallazgo apasionante.
Gracias por estar ahí, aunque no pueda adivinarte.

miércoles, 20 de diciembre de 2006

Moulin Rouge

….Desde entonces me resulta muy complicado imaginar el paraíso, sin incluir en él, alguna de las escenas de esta película.


Nicole e Ewan representan aquí el paradigma de la pareja ideal. Podemos ser, en algunos momentos, un poco más optimistas teniendo fresco en la memoria, por ejemplo, este número musical.





Espero haber contribuido a que alguien descubra esta película, y que al recordarla, la ilusión merodee algo más alrededor de su vida.


FELIZ AÑO 2007

lunes, 18 de diciembre de 2006

13. Alianza de Civilizaciones




¿Quiénes son, o han sido más felices?
Bill Gates o Torrente, Einstein o el Quijote,
Palestinos, judíos, coreanos del sur, coreanos del norte, indios, pakistaníes, norteamericanos, budistas, protestantes, ortodoxos, replicantes, Picasso, Velázquez, Góngora, Quevedo, spiderman o Hamlet.
¿Cómo medir la felicidad? Su grado y duración.
Seguramente lo que a Gates haga feliz, haría bostezar a Torrente.
Para que los judíos estén alegres, ¿realmente otro pueblo ha de llorar, o viceversa?
Para que Einstein fuese relativo, el Quijote debía disparatar.
Zapatero y la Alianza de civilizaciones, suena a película de aventuras de Spielberg, ojalá acabe como una de ellas, con el bueno ganando y el mundo más humano y a salvo.
Cómo Fomentar la cultura de la paz, y que todo no quede en firmas, fotos, almuerzos y debates. Esa es la cuestión.

sábado, 16 de diciembre de 2006

Bueno, bueno


Hoy no se me ocurre nada interesante que añadir a mi blog. Así que….
¡Qué frío hace! ¿no? Bueno, bueno.
la la la la la la…..
Quizá otro día con más tiempo, en fin.
¡Ahora!, ahora parece que me llega algo…
No, definitivamente no, mi inspiración se ha independizado momentáneamente, me falla la comunicación. Oye, pues a lo tonto a lo tonto….
Frases, lo que se dice frases, están saliendo.
¡Qué me gusta García Márquez! en particular, Cien años de soledad, os lo recomiendo.
Podría escribir los veinte poemas de amor y la canción desesperada de Neruda, pero sería demasiado descarado, por no decir patético, pero también os recomiendo su lectura.
¡Qué bien se me da recomendar! sobre todo obras maestras consagradas, así acierto seguro.
Ojalá que llueva café en el campo, es lo que me ha venido a la mente cuando he intentado profundizar en lo que estoy escribiendo, ya sé que no viene a cuento, pero es lo que hay.
Adiós, voy a dormir la siesta, será lo mejor para todos.
Ahora que estoy arropado, caliente, caliente de calentito, no de salido, a punto de caer en brazos de Morfeo, se me ocurren algunas ideas. Espero recordarlas cuando despierte.
Hasta luego y perdón. Tampoco ha sido para tanto, que tire la primera crítica quien esté libre de un día con la mente en blanco. ¡Adiós ya joder!

miércoles, 13 de diciembre de 2006

12. Pinochet ha muerto


Pinochet ha muerto, que su conciencia le permita descansar en paz. Es lo más humano que se me ocurre, no sin antes hacer un gran esfuerzo por olvidar todas las atrocidades que cuelgan de cada una de sus medallas.
Si hay un más allá seguro que no le permitirán ascender ni a cabo de primera. Si hay otra vida donde se perdonan todos los pecados, que se preparen para hacer horas extras. Si realmente vamos a un paraíso, tendrá la suerte de no padecer jamás en sus carnes, el sufrimiento de los desaparecidos y sus familiares.
Y no nos ha de importar, porque nosotros, los ciudadanos anónimos que no hacemos mal a nadie, las posibles víctimas de cualquier régimen dictatorial, siempre tendremos la certeza, de que si Pinochet entra por las puertas del cielo, nosotros tenemos aseguradas las alas de la eterna felicidad.

martes, 12 de diciembre de 2006

11. Mi definición de Navidad


Me gusta la Navidad, y nunca quise preguntarme el por qué, temiendo encontrar algo de injusticia e hipocresía merodeando a su alrededor.
Quizá me reconforte ese ambiente que hace aflorar sentimientos que el resto del año ni siquiera se presienten en nuestra vertiginosa e interesada sociedad.
Es la única época del año donde la esperanza de un futuro mejor derrota a la desilusión de recordar todo lo ingrato del pasado.
Es como si el corazón se expandiera, igual que el universo, y diese mucho más de sí.
Puede que lo que me agrade sea ver a las familias y a los amigos reunidos, felicitándose, compartiendo, en definitiva, queriéndose.
Tal vez me guste porque no he perdido a nadie de los de siempre.
Supongo que será por una mezcla de todo lo mencionado y todo lo que olvido.
Y de todo lo que resalta en lo que os he mencionado, puede resultar una probable y personal definición de Navidad;
Mientras familias y amigos aún se quieran, siempre tendré la esperanza en que el corazón y sus sentimientos, se desarrollen y se expandan.

domingo, 10 de diciembre de 2006

Escribo esto porque escribo cosas


(Ese niño tan tímido era yo, poco antes de empezar a escribir)
Escritor desesperado, busca club de seguidores.

Soy ingenioso, original, sensible, buena persona, limpio, modesto y humilde, de hecho esta es la excepción que lo confirma. Escribo desde hace tanto tiempo, que creo ser merecedor de obviar la etapa donde, poco a poco, me vais conociendo. La duda es saber dónde publicar este anuncio para que cause el efecto hipnotizador que yo pretendo.
Si hay alguien que crea que leyendo esto caería eternamente rendido a mis pies de literato, ¡por favor! Póngase en contacto conmigo. Y si no es así, si cree que el texto no es tan adictivo como parece, póngase en contacto conmigo, oiré sus sugerencias. Si todavía no han leído esta desesperada llamada de atención, hagan ustedes el favor, por favor, de ponerse inmediatamente en contacto conmigo.

Por si hay alguien ahí, Gracias.

viernes, 8 de diciembre de 2006

Jesús y la lógica del miedo



Imagínense una mañana cualquiera de verano en Sevilla, apenas eran las nueve y ya se rozaban los treinta y cinco grados de temperatura. Era un sábado y Jesús se dirigía monótono y cabizbajo a su trabajo después de una dura noche de tertulia con sus amigos, tenía una tienda de antigüedades en pleno centro del barrio de Santa Cruz. Era un local pequeño, oscuro y viejo, a juego con los artículos que se exponían. El negocio era una herencia del esfuerzo y el gusto por el arte de su abuelo. Nada más subir la puerta metálica de seguridad, presintió que algo iba mal, miró lentamente por el cristal, moviendo la cabeza en busca de un ángulo que evitase el reflejo de la calle, de pronto vio como algo o alguien se desplazaba breve pero rápidamente en el fondo del cuarto. Era del tamaño de un niño, pero no tuvo tiempo para asegurar que no se tratase de un hombre agachado o de un perro mediano. Jesús no sabía que hacer, estaba aterrado, su reputación entre el resto de comerciantes de la zona era ya lo bastante lamentable, como para dar el espectáculo de llamar a la policía, y que al final el intruso sólo fuese la sombra alargada de un gato despistado.
Se armó de valor, abrió la puerta principal tan despacio que pudo oír el sonido aterrador y lastimero de los gases al paso por sus tripas, muy a pesar suyo reconoció que era la banda sonora ideal para la ocasión. En cuanto puso un pie en la tienda oyó como alguien se arrastraba tropezando con el mobiliario, apenas cesó ese sonido, apareció otro no menos sobrenatural, acompañado de un hedor insoportable e inhumano. Jesús no sabía que era peor, si aguantar ese aroma del inframundo, o atravesar el local corriendo en busca del lavabo, puesto que su pedo había arrastrado con el miedo, cierta sustancia acuosa, la cual presagiaba lo peor.
Cuando no pudo más, decidió optar por la alternativa más higiénica y honrosa, de tres zancadas atravesó el cuarto, llegó al servicio, echó entre sudores y temblores el pestillo como pudo, y acabó ofreciendo a todo el que estuviese a menos de veinte metros de él, un espectáculo asombroso; la imagen surrealista del váter caóticamente salpicado, un sonido huracanado, entrecortado y apocalíptico, y un olor infernal, mezcla de todo lo que por estar vivo, pueda acabar podrido.


Así vio Jesús el techo, cuando acabó su amargura en el váter.

(Imagen cedida por mí mismo. De la visita al museo vaticano)

El miedo, por un instante abandonó a Jesús, se sintió tan reconfortado que se armó de valor y fue poco a poco revisando la tienda, había cogido como arma un bastón de haya con puño en forma de águila de plata, miró detrás de una estufa victoriana, debajo de una cómoda fernandina de caoba, por encima de una lámpara de techo de veinte luces de cristal con lágrimas y cadenetas. Nada, lo que hubiese estado había desaparecido sin dejar rastro, aunque con el aroma a entrañas descompuestas que había en la tienda, eso no era ningún mérito. Entonces Jesús recordó esa cita célebre a la que tanto había recurrido en su vida, y que ahora, por fin tenía sentido: la historia la escriben los cobardes, sobre todo los de la parte vencedora. A Jesús lo salvó su miedo, era tan fuerte que se atrevió a llegar al lavabo sin saber con lo que se podía tropezar, y no sólo eso, el pánico provocó tal descomposición en él, que su manifestación biológica, fue el arma definitiva, en forma de pesticida, para vencer a su valiente, desconocido y malogrado enemigo.

domingo, 3 de diciembre de 2006

10. Pesadilla antes de navidad




Que bonitas están las ciudades con el alumbrado de navidad en pleno mes de noviembre.
!Qué arte tienen nuestros alcaldes! Por algo lo son, ideas como estas hacen de ellos Neos de carne y hueso, los elegidos de la humanidad. Son los responsables de que consumamos un veinte por ciento más de energía innecesariamente. Además, se nos hacen tan familiares las luces y adornos, que cuando llega realmente la navidad, nadie repara en ellos, ¡están tan vistos! Voy a proponer a mi ayuntamiento que haya un alumbrado de pre-navidad y otro distinto para los días propios de la susodicha. Así nuestra ilusión y despilfarro brillaran al cuadrado. Seguramente nos plagiarán la idea en todo el mundo desarrollado, incluso podríamos mandar el primer alumbrado, ya desechado, al tercer mundo. En vez de medicinas, alimentos o material escolar, qué mejor idea que regalarles en navidad un cargamento de guirnaldas, zambombas y luces que nunca podrán conectar.

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