Llanto por Federico García Lorca
No se trata de hablar de la vida de Federico, intentaré no menoscabar su significado bajo una recopilación de fríos datos sobre su obra.
Simplemente lamentar una vez más, todas las palabras que le robaron a la eternidad de nuestras emociones, de nuestra sutileza, de nuestro gozo ante la belleza. Dejaron huérfana nuestra intimidad justo cuando florecía, cuando el arte se respiraba y la noche nos mecía en romances y melodías.
Cuando la ignorancia se alía con el poder, el odio y la estupidez triunfan.
Federico era el verde de las hojas,
fue requiebro, era quejío,
amapola desangrada en medio
de la guerra, romance de las olas,
llanto de arena, susurro de la alhambra,
aire fresco entre barracas y llantos,
alegría fusilada por una idea yerma …
