ILUSOS
Asida vas a todo lo que te dije,
a todo lo que hice, incluso a lo que
crees que callo, o no hago.
Como un niño os sigo, refunfuñando,
sintiendo como mío sólo lo común,
lo que sentiría todo el mundo.
Mi adulto mientras tanto va
sonriéndote como un extraño o un
amnésico que ha olvidado el motivo
que te hace creernos cómplices.
Y te beso en la frente como quien se
pellizca confirmando una suerte desmedida.
Y al leer esto creerás que me equivoco,
que me intuyes más allá de lo que
imagino, que incluso el tiempo donde
aún no hemos sido transcurrirá
haciéndonos razonablemente idóneos.
Y yo intentaré que no adivines lo que temo.
Trataré que dos ilusos lleguen a ser la razón
de todo lo que importa, la esencia de la
verdad desde la que nos desvanecemos.
a todo lo que hice, incluso a lo que
crees que callo, o no hago.
Como un niño os sigo, refunfuñando,
sintiendo como mío sólo lo común,
lo que sentiría todo el mundo.
Mi adulto mientras tanto va
sonriéndote como un extraño o un
amnésico que ha olvidado el motivo
que te hace creernos cómplices.
Y te beso en la frente como quien se
pellizca confirmando una suerte desmedida.
Y al leer esto creerás que me equivoco,
que me intuyes más allá de lo que
imagino, que incluso el tiempo donde
aún no hemos sido transcurrirá
haciéndonos razonablemente idóneos.
Y yo intentaré que no adivines lo que temo.
Trataré que dos ilusos lleguen a ser la razón
de todo lo que importa, la esencia de la
verdad desde la que nos desvanecemos.

