El microrrelato
Me he propuesto escribir un microrrelato, lo voy a titular: “El microrrelato”. Ya sé, no es muy original, pero aunque en su génesis peque de vulgar, intento suplirlo con la exactitud en la definición de su naturaleza.
Érase una vez… Lo sé, típico comienzo, ¿pero no me diréis que me ha sido otorgado el honor de encarnar a la famosa gota que colma el vaso? Después de cientos de miles de millones de cuentos empezando de esta guisa, no pretenderéis que el sacrificio de este humilde despropósito redima tamaña sintonización colectivo literaria. Además, la palabra microrrelato en si ya es demasiado larga para seguir diciendo algo que, por su brevedad, estaría condenado de antemano a ser juzgado como un microrrelato micro-valorado.
Érase una vez… Lo sé, típico comienzo, ¿pero no me diréis que me ha sido otorgado el honor de encarnar a la famosa gota que colma el vaso? Después de cientos de miles de millones de cuentos empezando de esta guisa, no pretenderéis que el sacrificio de este humilde despropósito redima tamaña sintonización colectivo literaria. Además, la palabra microrrelato en si ya es demasiado larga para seguir diciendo algo que, por su brevedad, estaría condenado de antemano a ser juzgado como un microrrelato micro-valorado.

