Tu refugio
Quiero que queden de ti las
sobras,
el rescoldo pálido y exhausto
de mis caricias.
Tan débil como una pluma en el mar,
para sentirme tu único refugio.
Que mis atenciones sean el aire para ti.
Que los malos tiempos sean
como una carcajada en el infierno,
algo que comparado con nuestro amor,
se envilezca y avergüence,
por anecdótico y baladí.
Dime lo inconfesable,
aunque sangren de vírgenes mis oídos.
Hazme lo inconcebible,
hasta morir reventado de gloria.
Tómame y haz de mí
un juguete de tus instintos,
el lugar donde todo tiene sentido,
y nada puede vencerte.
Si crees que puedo ofrecerte algo más,
entiérrame en el olvido,
habré fracasado;
caeré fulminado sin pasado ni esperanzas,
como un sueño huérfano
al que nadie se aferra.
sobras,
el rescoldo pálido y exhausto
de mis caricias.
Tan débil como una pluma en el mar,
para sentirme tu único refugio.
Que mis atenciones sean el aire para ti.
Que los malos tiempos sean
como una carcajada en el infierno,
algo que comparado con nuestro amor,
se envilezca y avergüence,
por anecdótico y baladí.
Dime lo inconfesable,
aunque sangren de vírgenes mis oídos.
Hazme lo inconcebible,
hasta morir reventado de gloria.
Tómame y haz de mí
un juguete de tus instintos,
el lugar donde todo tiene sentido,
y nada puede vencerte.
Si crees que puedo ofrecerte algo más,
entiérrame en el olvido,
habré fracasado;
caeré fulminado sin pasado ni esperanzas,
como un sueño huérfano
al que nadie se aferra.

