Poesías, relatos, cine, música... Un remanso en medio de este apocalipsis (grupo EFDLT)

Placer mutuo

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Moda poética (ediciones limitadas)
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miércoles, 25 de septiembre de 2019

Sobre el Dios de Espinoza


miércoles, 29 de agosto de 2007

Soy del planeta Tierra

Si hay algo de lo que el Hombre podría sentirse verdaderamente orgulloso, sin denotar por ello ignorancia ni soberbia, es del planeta donde habita.
Lejos de entenderlo así, nos hemos entregado a una frenética carrera por someterlo cuanto antes a nuestro beneficio y antojo.
Claro que, pensará nuestro subconsciente colectivo, para qué conservar algo que no nos proporciona una posición preponderante ante nadie, no tenemos ante quienes sentirnos superiores ni privilegiados por disfrutar de esta exuberante naturaleza.
Lamentablemente nuestra inteligencia ha hecho que confundamos el instinto de supervivencia con el placer de la prepotencia y el dominio, y la perpetuidad de la especie con el suicidio colectivo.
Creo que estaré preparado para afrontar lo irremediable de sus medidas, cuando llegue el momento en que no le quede otra opción que contrarrestarnos como a una plaga.

Mientras tanto disfrutaré cuanto pueda de sus supervivientes encantos. Vean estas maravillas


viernes, 30 de marzo de 2007

Obras Maestras

Hay obras maestras que no necesitan del ingenio de García Márquez. Que no dependen de la inspiración de Mozart, ni del don divino de Velázquez. Maravillas que estaban ahí mucho antes que el hombre. Y aunque no nos pertenezcan, lamentablemente dependen de nuestra cordura para su supervivencia. A cambio de moderar nuestro instinto de plaga invasora, y a pesar de todas nuestras tropelías, la Naturaleza, estoy seguro, nos invitará e seguir deleitándonos con ella.



                                                                                                   

miércoles, 27 de diciembre de 2006

Soñé con mi infancia

A medida que pasa el tiempo y la cruda realidad te engalana de desengaños, te blanquea el cabello con problemas y te ancla en el conformismo de lo cotidiano y de lo socialmente predispuesto, vamos perdiendo de vista la imagen idílica de todos los sueños que teníamos en la infancia, y que eran nuestras ansiadas metas. Hoy, gracias a un agujero negro en mis recuerdos, provocado por un intenso dolor de cervicales, he vuelto a disfrutar con nostalgia y resignación de algunos de esos fantásticos sueños casi desterrados.

Estuve tantas veces disfrutando de la exhuberancia de la selva, velando por su armonía con tan sólo un grito, un taparrabo y un rudimentario machete.
Muchas noches, sin que nadie me viese, Tarzán se adueñaba de mi inconsciente.


..Otras prefería escapar en buscar de soledad y aventuras a montañas inhóspitas, para comprobar que yo también formaba parte de la naturaleza como el famoso Jeremiah Johnson.


Y al fin encontré el que fue mi último gran sueño, perderme cada vez que mi alma lo necesitase, y fundirme con y en África.


Aunque no las mencione, poco después incluí también a las protagonistas en estos sueños; a Jane, la india y a Karen.

                                                                      
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miércoles, 29 de noviembre de 2006

5º.Patrimonio de nadie


Resulta que de los setecientos cincuenta y cuatro bienes declarados patrimonio de la humanidad, sólo ciento cuarenta y nueve son bienes naturales, el resto son causa, sobre todo, del acierto en el gusto y las formas arquitectónicas que ha demostrado a lo largo de los tiempos, el hombre.
Esto quiere decir que apenas un veinte por ciento de lo declarado patrimonio humano hace referencia a nuestro planeta tal y como es. ¿A quién pertenece entonces el resto del mundo? ¿No declarar al noventa por ciento de la tierra como patrimonio de la humanidad, es quizás, un eufemismo de terreno edificable o degradable?
Así cualquiera, arraso un bosque para construir un monasterio o un rascacielos de catorce mil plantas de Calatraba, y tarde o temprano nos haremos merecedores de todos los galardones. Bautizaremos de nuevo al mundo con lluvia radiactiva. Lo llamaremos planeta alquitrán, contará con maravillosas selvas de cemento, manantiales de petroleo, alimentos transgénicos y clones de animales mutantes. Que bonito y que elegante, todo el planeta al servicio de nuestras tropelías y disparates.
Los océanos no están en la dichosa lista, ni la mitad de la amazonía, sabanas africanas etc.. etc...
Y como no son patrimonio de nadie, podemos esquilmarlos sin temer a tener antecedentes.

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