La última entrada
Hoy es jueves, lo lamentable es pensar que la única diferencia con el jueves anterior son estas palabras, y que todo lo demás sea inexorable, sin depender lo más mínimo de nuestra voluntad o capricho, y que además de pensarlo, sea cierto. Pero no, esta vez no, algo es diferente, distinto y milagroso, por una vez somos dioses, entre rutinas, deberes e imposiciones, pero dioses, en alguna remota de sus acepciones, al fin y al cabo, creadores. Y llegado a esta conclusión, me revelo, prometo estar atento a cualquier desvío en el recto camino de ser ciudadano. Como dije al principio, esto es lo último que escribo, entre otros motivos, porque todo lo existente le precede, y aún estoy en el presente. Así que os aseguro que es lo último, como todo lo que hacemos, por ahora.

