La puta ventana
En cuanto la penetro comienzan
las distancias,
eran prácticamente idénticas ayer,
sólo llegadas y salidas sin propósito,
la monotonía del tiempo vive deteniendo
los espacios entre el cemento y el asfalto.
La lluvia se silencia y se contonea
desnuda, burlándose de caras previsibles
como este punto.
Tonio ¿vamos a desayunar?, me lanzas
con voz de hambrienta bella durmiente
mientras trato de imaginar más allá del
más allá
de la puta ventana, al lado del ordenador.
Entre tu amor y la nada, entre tu vida y
mi muerte,
debe existir algo mejor que estas palabras.
¡Voy! Hay cierta luz de esperanza al final
del túnel, en ese movimiento tuyo al bajar
por el hueco de la escalera, en bragas.
las distancias,
eran prácticamente idénticas ayer,
sólo llegadas y salidas sin propósito,
la monotonía del tiempo vive deteniendo
los espacios entre el cemento y el asfalto.
La lluvia se silencia y se contonea
desnuda, burlándose de caras previsibles
como este punto.
Tonio ¿vamos a desayunar?, me lanzas
con voz de hambrienta bella durmiente
mientras trato de imaginar más allá del
más allá
de la puta ventana, al lado del ordenador.
Entre tu amor y la nada, entre tu vida y
mi muerte,
debe existir algo mejor que estas palabras.
¡Voy! Hay cierta luz de esperanza al final
del túnel, en ese movimiento tuyo al bajar
por el hueco de la escalera, en bragas.


