Poesías, relatos, cine, música... Un remanso en medio de este apocalipsis (grupo EFDLT)

Placer mutuo

Placer mutuo
Moda poética (ediciones limitadas)

domingo, 24 de abril de 2016

La grandeza

Muestra tu verdadera grandeza, fluye y deja que te recorran...
¿A qué esperas? Siendo tú conquistarás almas y fronteras...


jueves, 21 de abril de 2016

Como somos ahora

—¿Por qué me miras así, tan fijamente, como si fuese a escapar en cuanto flaquease tu atención? —le pregunta María a Pablo mientras lo imita.
—No sé, quizá deberíamos recordarnos para siempre como somos y estamos ahora. Tener presente en los malos tiempos que la felicidad puede concentrarse en un bostezo, en una caricia somera, en una tenue sonrisa o un resacoso susurro de besos —le contestó él sin pestañear.
—Vale. Así seremos mientras el aire gire y con agua llueva…



lunes, 18 de abril de 2016

Describir


Llegada esta —quiero pensar— trascendente etapa de mi vida, en la cual, como casi todos, busco azaroso el reconocimiento de los demás haciendo algo lo suficientemente meritorio, no puedo evitar esta, no sé si patológica o común, tendencia a describir seres y cosas, de una forma más que menos ingeniosa e irónica —o al menos eso pienso ahora aunque, a veces, también deje de hacerlo —.
Describir es el arte de demostrarle a la imaginación de alguien que solo ha de dejarse llevar, incluso que puede acomodarse y prepararse para disfrutar reconstruyendo algo que se le ofrece envuelto en un papel de regalo inaudito hasta entonces, totalmente personalizado para que le compense con creces sea lo que sea lo que haya dentro.

Al fin y al cabo estamos rodeados de arte, solo dependemos de sentirlo y de cultivarlo para poder mostrarlo con la grandiosidad que se merece. Vivir es el arte supremo aunque sea indescriptible. La vida es un álbum donde coleccionar arte en sus infinitas descripciones. 

domingo, 17 de abril de 2016

Saber querer

El hombre es incapaz de abarcarse a sí mismo. 

Termina desparramado por innumerables fallas de sinsentidos

 y contradicciones: querer y no llegar, querer y sobrepasar, 

querer y no ser correspondido con la misma intensidad.

En saber querer parece estar la clave para contenernos

sin demasiadas fisuras, en un abrazo sin pasado ni futuro...





viernes, 15 de abril de 2016

El despertar



Y desperté piel muerta bajo

tus uñas de rapaz impía.
En ansiosos hijos que
exploraron sin fortuna desde
tu boca, los senderos que
conducen a la vida.
Elástico, hidratando cada
célula erudita que erigió
placeres a mi tacto.

Amanecí sombra refugiada

entre tus pechos amasados.
Aire asfixiado en tu garganta.
Huracán lejano en tus oídos.
En anestésicos aromas por el
horizonte de tus vellos encolados...

jueves, 14 de abril de 2016

EL paraíso encontrado (II)


Aquel sitio había logrado que su mayor y única amenaza lo protegiera con una razón aplastante: ¿Quién y para qué iba a llegar a un lugar sin funcionalidad alguna, que no era paso obligado para nadie hacia ninguna parte que se pudiese llegar andando para algo con cierta lógica, propósito o cordura? Aquel jardín era una zona verde en aquella encrucijada en medio de la campiña sevillana, rodeada de carreteras de un solo sentido y sin arcén que imposibilitaban, por razones obvias de seguridad, el tránsito a pie de cualquier persona sin ánimo alguno de suicidarse o de que la guardia civil lo interrogara. Sin embargo, era la fórmula ideal para la mayoría de urbanitas, una especie de vacuna para contrarrestar la ansiedad y otras reacciones adversas de encontrarnos totalmente desvinculados de la ciudad: una sobredosis de pureza que, a estas alturas, es una temeridad afrontar sin una buena combinación de ansiolíticos y antihistamínicos.

Imagínense —es incluso recomendable tanto para los que tienen edad de recordarla como para los que tienen el youtube a tiro de ratón— a la Hormiga Atómica en estos inciertos tiempos profetizando al aire: “hasta el próximo capítulo amigos, y no olviden supermedicarse y autocontaminarse”. Entre los numerosos usos que le podríamos dar se encuentra el de zona destinada para todo tipo de comidas, ágapes, guisos y barbacoas familiares, entre amigos o cuhipandas,  que quieran disfrutar de un día de campo rodeados de personas que nos observan mientras circulan lentamente en sus coches envidiándonos  —sobre todo los que van a trabajar, o al médico, los que regresan de trabajar o del médico, los que van de compras o de hamburguesas al centro comercial, los que deben visitar a alguien cercano afectivamente, o aquellos que no saben a dónde van —. Al contemplarnos disfrutar de un perfecto día de campo urbano con maravillosas viandas, hormigas y CO2

miércoles, 13 de abril de 2016

Gato Barbieri. Último tango en París

Hace unos día nos dejaba Gato Barbieri. Genio saxofonista argentino que compuso maravillosas bandas sonoras como esta, para la mítica película de Bertolucci "Último tango en París" con Marlon Brando y María Schneider.
Cuando se funden el Cine y la Música todo puede ser maravillosamente cierto...



martes, 12 de abril de 2016

Chopin Nocturne Op.9 No.2

¿Puede haber algo más maravilloso que poder interpretar a Chopin 

como lo hace Yundi Li? Relájense y déjense llevar...

Imagínense ingrávidos acariciando las teclas una a una hacia un 

orgasmo eternamente inaudito... 



lunes, 11 de abril de 2016

Aria da Suite n.3 - Bach

Algo a lo que aferrarse cuando nos asedian amenazas y no sabemos donde está el refugio ni la calma. Cierren los ojos y oigan el mundo en su armónico deambular sobre la música...


jueves, 7 de abril de 2016

El paraíso encontrado (I)


Al fin descubrí en aquella bochornosa tarde de agosto andaluza, en aquel coche humeante camino hacia el averno, como si de un espejismo se tratase, la tierra prometida: brotaba tan exultante como inadvertida, siempre había estado ahí susurrándome sin desfallecer, era la vida real sin tiempos que la condicionaran o hipotecasen, el devenir de las horas más inconscientes y codiciadas por nuestro fracaso evolutivo. Allí latía puro, un oasis en medio de la marabunta, paradójicamente rodeado y protegido por su antagónica ascendencia, esa que nos acecha y alinea al resto.
Bajando el puente de Montecarmelo dirección a Cuchipanda existe una apacible y breve zona ajardinada en la que, afortunadamente, jamás he visto un vestigio humano. Sé que es casi perfecto por eso, porque sin duda una o dos veces al año unos gigantes seres alienígenas desbrozan la altiva hierba y podan los árboles y eso, sin duda, es la señal inequívoca para la vida autóctona de que la muerte no llega con el tiempo sino con quien te pueda aplastar sin ser consciente o comer para ser eterno.

Nada es lo mismo desde aquella visión. Un día, en un claro de rutinarias penitencias decidí visitarlo, observar y estudiar aquel urbanita vergel a todo ajeno excepto a lo que le llega del cielo y a mí, al fin prosélito de aquel maravilloso micromundo. Era y es un lugar en forma circular irregular de unos 20 metros de diámetro, con setos, hierba silvestre, árboles, rocas y un montículo central, lo suficiente para otorgarle la condición de realidad nacional o mundo independiente. 

jueves, 4 de febrero de 2016

Somos


¿Por qué todo ha de ser como somos?
Pensar que hemos alcanzado alguna
Conclusión
Es creer que la luna está ahí
Para ser pasto de poemas
¿Existirá un motivo para
Este erial de referencias?
Todo sucede como somos
Incluso somos augurio de lo
Que no ha sucedido aún o nunca
Acontecerá
Extenderse más sobre este fondo
Horadado es como creer en Dios
Y no querer morir jamás
Además de un sinsentido
Al igual que el resto de todo
Ser sin ti es un escalón superior
En esta macabra escala hacia
Quién sabe qué

sábado, 19 de diciembre de 2015

Los mártires





Nunca nos precede menos futuro
Que cuando ejercemos de mártires;
Jamás prescinde tanto el deseo de la belleza
Que al dogmatizar nuestras dudas.
El interés que nos exaltaba hace un lamento
Se ha vuelto a transformar en ese gusano
Que devora el tiempo sin encontrar la salida.

Desenredarnos será o no será, pero ha ser…

lunes, 14 de septiembre de 2015

The Promised Time (II) -El Tiempo Prometido-

De nuevo aquí, dispuesto a seguir descubriéndoos el tiempo donde vivo, el lugar que os espera. He de reconocer que al mundo actual, lo que es el futuro para muchos de vosotros le falta bastante emoción. Es seguro, cómodo, infinito en posibilidades de conocimiento, arte, y formas de entretenimiento pero todo es tan perfecto, tan encasillado de una forma matemática, nada sorprende, nadie nos asombra porque sabemos que casi todo es posible, con el tiempo todas nuestras expectativas se van cumpliendo y el espacio para los milagros y las casualidades se ha reducido exponencialmente. De ahí que una de las diversiones que causan ahora furor sea un juego que propone una arriesgada misión en el pasado mediante un sueño inducido. Pero tranquilos, no tiene nada que ver con Matrix o Arcadius —aunque no sé si esta última se ha estrenado aún—, la experiencia nunca deja de ser un sueño, no te puede pasar nada físico lejos de valores normales de emoción, miedo y placer, incluso nos monitorizan para que ninguna de nuestras constantes vitales corran peligro en algún momento.
Siento especial debilidad por el año en que vivís, yo nací en octubre de ese año y por ello estudio con pasión la primera mitad del siglo XXI. Eso me ha ayudado a ser uno de los mayores expertos en vuestra época y me he atrevido incluso a ponerme en contacto con ustedes para acabar, como diríais ustedes, de rizar el rizo, los que fuisteis en su momento mis coetáneos.
Sé que tendréis miles de preguntas referentes a mi tiempo y, sobre todo, a la posibilidad que tendría cada uno de vosotros de alcanzar el “Tiempo Prometido”. Es normal, intentaré explicaros lo máximo posible sin interferir demasiado en el lógico devenir de los acontecimientos. Como ya os he dicho esto puede ser así por la escasa difusión que todos esperamos que alcance este aparente relato fantástico.
Así que os ruego que no divulguéis demasiado esto que os digo. Lo deseable sería crear una comunidad para que entre todos hablásemos del hoy y del mañana, del ahora y de los sueños, del amor y el odio en el paso infinito de los años, en definitiva, de tantas cosas creo que interesantes para ustedes y para mí, sí, también para mí, añoro tanto la inocencia, la imaginación de cuando todo está por llegar, la ilusión por alcanzar las metas cuando el tiempo condiciona de una forma coagulante...

viernes, 11 de septiembre de 2015

El Tiempo Prometido (I)


En el 2050 murió el último ser humano sin deseo de hacerlo. Eso significa que todos hemos alcanzado como mínimo los quinientos años. Los avances científicos lograron hacer frente a toda amenaza y deterioro de nuestro organismo físico.
Una sociedad sana y estructurada en la que no faltan detractores y arrepentidos, una ingente multitud de enfermos mentales y una legión de inmóviles: gente que con lo que sabían no sabían que querían hacer en este presente con sus vidas y entran en un estado de semiinconsciencia existencial, la mayoría propicios candidatos a la muerte deseada: la única oportunidad para que las parejas pudieran optar a tener un hijo era conseguir a alguien dispuesto a morir voluntariamente y para siempre, la copia de seguridad de su mapa genético y de su cerebro se destruirían. La muerte definitiva en estos tiempos no consiste solo en un encefalograma plano, hay que rematarlo con el borrado total de datos identificativos que todo individuo tenía como derecho fundamental para poder revivir llegado el momento.
Ya sé que estaréis pensando que esto es una especie de relato de ciencia ficción contado deshilachada y abruptamente por alguien que quiere material para rellenar entradas de blog y páginas de facebook, pero no es así, y antes de terminar de escribiros esto os habré convencido de que lo que os cuento, al menos, puede ser cierto.
Esto de desvelaros la verdad de lo que algunos llegaréis a vivir está totalmente prohibido como ya habréis supuesto, pero como tengo la seguridad de que estas revelaciones no llegarán a tener una gran relevancia estoy seguro que pasará inadvertido para los controles que supervisan el intrusismo temporal. El castigo es la deportación al año donde se haya interferido sin garantías de alcanzar de nuevo este tiempo conocido como “Tiempo prometido”, Aunque sigamos sin saber aún quién nos lo prometió y por qué…

 Hasta pronto, tatarabuelos

viernes, 21 de agosto de 2015

Sexo en los Alcores (Introducción)

Sobre las nueve y media de la mañana las tres Marías llegan a casa de M. Águila después de dejar a los niños en el colegio y de charlar un rato en la puerta con sus homólogas. Cada día lectivo desayunan en casa de una de ellas por solidaridad con el resto de madres que puedan estar, en mayor o menor medida, y aunque no lo reconozcan, sumergidas sin oxígeno en plena crisis económica... Lo que ahorran por no desayunar en un bar —pudiendo hacerlo— lo donan al AMPA para ayudar a financiar las actividades de los niños cuyas familias no cuentan con la suficiente solvencia económica.

 Las tres madres son también amigas desde la infancia y comparten además de su pasión por hablar, comprar, y reflexionar en el desayuno, muchos de los problemas, esperanzas y delirios de una, cada vez más, coagulante cotidianidad… 

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viernes, 31 de julio de 2015

Sexo en los Alcores (V)


M. Remedios.—Tiene que habeh una fórmula pa combinahnoh, tiah. Yo no soy mu lihta ni mu culta pero presiento que to en la naturalesa y en nosotroh puede y debe aspirah a la armonía, quizá a una rasonable felicidah del to dehconocia poh nosotrah. No sé, puede que alcanzah la plenituh no consista en nada de lo que hayamoh aprendio o visto. Por ejemplo, es solo un ejemplo, ¿vale? ¿Qué pasaría si una de nosotras propusiese al resto un intercambio de parejah?, entre nosotrah, claro.
Un silencio atronador se apoderó de la mesa de desayuno y del resto del universo que orbitada ahora a su alrededor. Las amigas de Remedio permanecían absortas pensando mientras miraban el fondo de la taza de café como buscando adivinar que era lo más adecuado decir en ese momento: la verdad, lo correcto, o la duda que impregnaba a cualquier opción.

M.Alcor.—Ya que hah tenío el valoh de planteah esa pregunta voy a intentah seh lo máh sincera posible. La verdah es que he fantaseado muchah veceh con esa posibilidah, es máh, haciéndolo con amigos como nosotroh creo  que accedería sin temeh demasiadah secuelah sicológicah pero, de lo que estoy también casi segura es que eso acabaría de una forma apocalíptica, máh temprano que tarde, con nuestra relación de amistah. Todo terminaría convirtiéndose en sospechah, en dudah y en hipocresía...

M.Águila.—Yo también lo he imaginao alguna veh pero ni tan siquiera estoy segura de que diera el primeh paso. No es por egoísmo pero nadie se conoce como uno mihmo y sé que para mí no significaría nada, al menos al principio. sin embargo no ehtoy dispuehta a correh el riego de que para él si lo fuera. Me aterra la posibilidad de que descubra a alguien que le resulte, por lo que sea, mucho máh especiah que yo. Ademáh, confieso que en el sexo ese hecho sería relativamente fácih que ocurriera.

viernes, 10 de julio de 2015

Sexo en los Alcores (IV)


M.Águila.—Treh orgahmoh de una mihma ehtacá, ¡qué barbaria! De esa faceta de tu mario ni teníamoh noticiah ni lah esperabamoh ya. Nada "SuperPaco" a pertih de ahora, se lo ha ganao el machote...
M.Alcor.—¡Ojalá hija! Eso ocurre de higo a breva, y nunca mejoh dicho lo del  higo olvidao, en el rehto de aventurah pornoh casi me duermo de aburrimiento. Despuéh de tanto tiempo juntoh aún no sé que es lo que desencadena ese ardiente y arrollador amante, y sigo sobrellevando, día a día como Rambo, al soso y rutinario de mi marío.   
M.Remedios.—Tía po teníais que hablahlo, tú imagina que haya algo en ti o algo que tu haceh o le haceh que lo pone como una moto con sidecah, y que a ti no te cueste trabajo ninguno hacehlo. quisá sea una falda, o un gehto de agacharte o como te pintah un día concreto. Seguramente llevéih veinte añoh haciendo el gilipollah, haciéndolo menoh que loh ropeh simplemente poh no atreverse a hablahlo tía.
M.Alcor.—Siempre habla un cagao... Eso eh mu fácih decihlo, Reme. Seguro que a ti también te gustaría hablahlo con Fehnando pero nunca es un buen momento por algo, o por toh.
M.remedios.—¿Y por qué sera eso tía? Parece mentira que todavía tengamoh es pudoh a hablah de sexo, como cuando éramoh adolehcenteh...
M.Águila.—El pecao noh sobrevuela omiah. Nuehtra educación fue bahtante retrograda, reconohcámohlo. Ademáh, que levante la mano quien no solo quiera hacehlo mejoh, también mucho máh a menuo. Lah mujereh queremoh lo que queremoh y loh hombreh otra cosa casi diferente, aunque acabemoh iguah, estoy hablando en generah, claro. Despuéh hay de to claseh bichoh por el mundo.

martes, 23 de junio de 2015

Sexo en los Alcores (III)

M,Águila.—Menoh mah que juramoh que de aquí no podía salih na, porque menuah soih ustedeh para hablaroh de gustoh sexualeh... Ahora que la Remedioh ha abierto la caja de la Pandora voy a confesaroh un secretillo guarrindongo, A mi Jesúh y a mí nos gusta... mirarnoh en un espejo mientrah lo hacemoh...
M.Remedios.—Po valla tontería, no es precisamente algo inconfesable, eso en sexo es de lo máh normah que se despacha, Águila, no creerah que hah inventao el kamasutra del siglo veintiuno...
M.Alcor.—Es que no era eso lo que noh iba a confesah, no veh que ha dudao y al finah ha dicho lo primero que se la venío a esa mente reprimía. Sa rajao como una sandía maura la tía, venga mujeh, que hay confianza, desinhíbete.
M.Águila.—Da mieo hasta el punto en que nos vamoh conociendo tíah... Bueno, que hemos lograo darnoh un beso negro haciendo el sesenta y nueve, yastá, ya estaréih contentah so salíah, que soih unah salíah de boquilla. 
 M.Remedios.—¿En serio? Nosotros, a petición mía, claro, lo intentamoh una veh pero, como Fernando es menoh flexibleh que el cristah, fracasamoh, no ha querido intentahlo mah ni yo se lo he pedio de nuevo, con ese pubih como escayolao que tiene seguro que volvemoh a quedarnoh cortoh, y no está la cosa pa malgastá intentoh de practicah cosah nuevah.
M.Alcor.—Vaya doh obsesah con lah que me junto yo. Al lao de vosotrah la rubia de sexo en Nueva Yoh es Sor Citroën. ¡Cacho perrah!
Pero ya que estamoh echándonoh este pulso dionisíaco he de admitih que Paco, cuando está inspirao, no mah de doh o treh veceh al año, es capah de hacerlo doh veceh en la misma metía, la segunda es el milagro con el que alcanzo hasta treh alucinaciones espasmodicah, una locura orgásmica sin medía ni controh que me hace creeh en Dioh, la Virgen y todoh loh apótoleh y angelitoh que pululan por el cielo...

jueves, 11 de junio de 2015

Una tregua

Una tregua. Un día libre y nublado donde corre una ligera y fresca brisa. Todo parece estar en calma ahora que escribo esto, como un paréntesis en un infierno por fascículos. Miro por la ventana buscando más allá de las antenas y los pisos y solo veo nubes amenazantes que ocultan tu pelo, tu espalda, el movimiento de tu cintura al unísono con el único reducto para mi cordura y mis anhelos... En fin, una jornada de reflexión antes de volver al caos de los horarios, los coches y el  trabajo, todo ello sazonado con el calor inquisidor de Sevilla... 
Qué sería de mí sin esta fe inquebrantable en los milagros...


lunes, 1 de junio de 2015

Sexo en los Alcores (II)


...Ademáh, ¿a qué viene hablah tan temprano de sexo? —aunque el Ágila esta ya se haya pegao el lote—, hay que teneh ganah de empezah el día deprimía. No conohco a nadie casao que esté satisfecho de su vida sexuah. Unoh se quejan de la cantidah, otrah de la calidah, y bastanteh de ambah cosah. Tampoco es que conohca a muchoh solteroh contentoh del sexo pero sé que debe haberloh. Al menoh, por la cantidad, o eso, o solo follan los ricoh y loh famosoh.
M.Águila—¡Oye tú! Que comenzah el día queriéndose y lamiéndose es to lo contrario a deprimirse, por mu poco que te dure la alegría, o le dure dura... Habrá que verte a ti recién levantá diciédole al pobre Paco: “échate ya pallá que hace mucha caloh y no tengo la cabeza ni el chichi pa ná”.    
M.Alcor.—No hija no, yo soy mu fisna pa eso, yo con areccogeh un poco el culo cuando él se me presenta firme o darme media vuelta con un sutil suspiro ya tengo suficiente para que me respeten.
M.Remedios,— Pos ya ve, a mí eso del respeto y la sutileza no me pone, como dice ahora to er mundo. Yo creo que si mi Fernando me cogiera por detráh desprevenía y no atendiera a razoneh y me tumbara sobre la mesa como el cartero pesao a la Jessica Lange, lo exprimiría como una narahja washi...
M.Águila—¡Qué barbariah, que callaíto  te lo teníah Remedioh, miarma! Vamoh que te va la marcha y el poderío, ¿no? Valla hombre con la desganá, no le cabe na ni na...
M.Alcor.—Mira, mira si se ha puesto colorá y to, qué callaíto te lo teníah cacho guarra.  Me apuesto lo que quierah tia a que tu marío sueña exactamente con lo mihmo y no satreve ni a pensahlo al lao tuyo. Al finah soih doh volcaneh tragándose la lava por verguenza a escandalizá... ¡Hay que veh...! ¡Qué perdida máh grande de fuego y de alegría par cuerpo, omía!  

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