Poesías, relatos, cine, música... Un remanso en medio de este apocalipsis (grupo EFDLT)

lunes, 20 de julio de 2009

La historia más triste de la historia (XXVI)



–Mucho me temo, lejos de desearlo o no, que no sería una buena idea, debo concluir lo emprendido sola, sé que no hace falta que le explique nada más, incluso estoy segura de que sabía que esta sería mi respuesta.

Dejó caer la maleta al suelo, justo encima de su mirada de ceniciento, y con una expresión de resignación penitente recorrió lentamente su cuerpo hasta que en sus ojos se batieron todas las incertidumbres de la creación, la cogió por los hombros; le deseó suerte; le entregó una tarjeta jurándole que no dudara en llamarlo aunque sólo fuera para insultarlo; se besaron en las mejillas mientras el tren se detuvo definitivamente —para su desgracia no fue para siempre—. Se abrieron las puertas, ella lo acribilló sin proponérselo con un adiós bajo una sonrisa ambigua, antes de entrar en la pequeña estación se giró para despedirse de nuevo con un movimiento de su mano, como renunciando a una probabilidad de vencer, o sucumbir, al sentido de su existencia. Él sólo atinó a colocar la palma de su mano sobre el cristal, la miró sin parpadear mientras el tren reanudaba su marcha, justo cuando pasaba a su altura introdujo la otra mano en el bolsillo de la camisa, desplegó una hoja escrita con letras enormes que pegó a la ventanilla y que decía: “LLÁMAME MARÍA”. Confirmando así la sospecha de María sobre su condición de profeta.
Entró en la estación sin tener muy claro si se encontraba más liberada que arrepentida. Al fondo, a través de una gran cristalera con el nombre del pueblo grabado ya podía divisarse éste. Así que decidió preguntar mientras buscaba un lugar para comer. Entró en un local, mezcla entre cafetería y mesón, con vistas a la que parecía ser la calle principal, había una señorita comiendo sola en una mesa amplia y le pidió permiso para sentarse con ella.

12 comentarios:

  1. Sigo aquí, pegadísima a tu historia.
    Espero ver con que nuevo milagro se encuentra María..
    Un abrazote grande
    Gizz

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  2. Esas manos en el cristal siempre llevan a una segunda parte.

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  3. Un relato que deja al lector deseando saber la continuación.

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  4. Don Antonio..., los límites de tu imaginación aún están por descubrir. Tu talento es envidiable. Un abrazote

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  5. Aunque esté desconectado del resto de la historia, leído así este fragmento trasnmite perfectamente la intensidad de un adios.

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  6. Me gusta tu hermosa historia
    Un besito Rosario

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  7. Ya en otra ocasión aterricé por este rincón tuyo y me pareció igual de estupendo que me lo pareció ayer cuando de nuevo volví. En esa ocasión se quedó perdido entre mis pensamientos, así que para evitar que vuelva a pasarme lo mismo y disfrutar de tan estupendas historias, te he colocado en mi lista.

    Un relato estupendo.

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  8. Mirada de ceniciento! Creo que alguna vez la he visto, o me ha parecido verla.

    Ademas, monsieur, de noche ni siquiera se notaria que uno es extraño. Un desperdicio.

    Feliz dia

    Bisous

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  9. -Gizela. Casi formas parte de ella, ¿quién sabe?

    -Abgus. Muchas, muchas gracias.

    -Cornelivs. Me alegro, amigo.

    -Supersalvajuan. Llevan exactamente a una decimoséptima parte.

    -Martínez. Espero que sea tu caso. Y que vuelvas.

    -Manolo. Algo se me va pegando de ti.

    -Deprisa. Estás desconectado porque quieres, no se puede ir por el fin de los tiempos tan deprisa. Así que te espero con más tiempo.

    -Rosario. No sabes cuánto me alegra. Un abrazo

    -Padme. Es un honor para mí estar en tu lista. Celebro que te guste.

    -Madame minuet. Tu comentario a contribuido a que sea un día mejor. Gracias

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  10. Buen relato.
    Buen y bonito blog
    Un gusto haberme encontrado contigo
    ;)
    Un abrazo

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