Poesías, relatos, cine, música... Un remanso en medio de este apocalipsis (grupo EFDLT)

Placer mutuo

Placer mutuo
Moda poética (ediciones limitadas)

lunes, 28 de abril de 2008

El pueblo incierto (III)



La sensatez más básica hizo que me sentara en una roca caliza que emergía sin lógica geológica a un lado de la vereda, tomé aire profundamente para promover algún tipo de reflexión, y antes de expulsarlo por completo vi como algo o alguien, aún invisible bajo las secas pipas, se acercaba hacia mí a través de los girasoles, haciendo camino a base de coléricos movimientos y sonidos quebradizos, y cuya única razón para existir, teniendo en cuenta su certera trayectoria hacia mi inquietante expectación, parecía que fuese el encontrarme. Ya era tarde para correr, incluso para pensar en correr, supongo que mi instinto tuvo como idea predominante la que advierte que nunca es bueno dar la espalda a una amenaza desconocida, y por eso sólo atiné a ocultarme de rodillas detrás de la piedra, mirando sigilosamente, intentando adivinar el lugar exacto por donde desembocaría aquella cosa. A escasos dos metros para salir de la plantación aquello se paró en seco, me recordó a esos perros de cacería que se quedan clavados mostrando a sus dueños el lugar exacto donde el miedo atenazó a la presa, y recé para que no fuese mi olor el rastro al que estaba sentenciando. A ese instante donde se combinaron el sonido silencioso de mi corazón sobreexcitado, su respiración acelerada, y el eterno compás a difunto de las campanas, se le podía haber tildado de todo menos de esperanzador. Mis tripas respondieron al ambiente con un lamento aéreo acuático que no iba precisamente a mejorar las cosas; un retortijón seguido de varias réplicas de no menos intensidad, que acabaron de delatarme por tierra, mar y aire. De repente avanzó, sólo un paso al frente, suponiendo que tuviese pies, luego otro, aún más corto pero siempre adelante, decidido a sorprenderme… (Próximamente avanzará)
Dibujo: José Manuel Exojo Mena

                                                                                  guitarras electricas epiphone           

jueves, 24 de abril de 2008

Sobre tu pubis

Sobre tu pubis mi cabeza descansa
como muerta, entre tus piernas mi pecho
regresa de robar oxígeno por los rincones,
resucitado.
el mundo acaba en un sudor helado de pies.
de nuevo acabamos en tablas la
encarnizada lucha por la supremacía de
satisfacer; de esa forma suicida en que todo
en la locura, al fin cobra sentido.
Sobre tu pubis yazgo sin culpas ni necesidades;
sólo sangre regresando reconfortante.

lunes, 21 de abril de 2008

El pueblo incierto (II)



¡Qué diablos! exclamé confirmando mi decisión de suspender por un día el trayecto fijado a favor de la aventura y la improvisación. Y me recorrió desde el estómago al pecho una agónica incertidumbre; la misma sensación que cuando decidí acercarme al fin, a la primera chica con la que soñé despierto. Y esa angustiosa esperanza me cautivó de nuevo, y obedecí sin recato a mi suerte como penitente de misterios insospechados. Encogí las tripas y alargué el paso intentando estar siempre por delante de la sensatez del miedo. El camino era de una tierra arenosa y rojiza, flanqueado por plantaciones de algodón y girasol penosamente abandonados. Era extraño no ver a nadie trabajando, ni tractores, ni aperos de labranza o gomas de riego; parecía que la plantas habían crecido exuberantemente de una forma natural, y que de pronto se hubiesen secado y podrido sus frutos antes de haber podido ser recolectados por los vecinos.
Llevaba más de una hora en dirección al pueblo y mi percepción del tamaño de sus casas no había variado ni un ápice, una de dos, o estaba más lejos de lo que había calculado en un primer momento, o el pueblo estaba manteniendo las distancias conmigo, no me preguntéis cómo ni por qué. Miré hacia atrás para comprobar todo el trayecto recorrido, volví a contemplar la torre alta que aún se lamentaba. Era increíble pero calculé que llevaba andado unos cuatro kilómetros, sin embargo la imagen del pueblo y el sonido de las campanas eran prácticamente el mismo que cuando desvié mi camino hacia ellos… (Continuará, mientras yo pueda)

jueves, 17 de abril de 2008

La leyenda de Psique y Cupido



Cuenta la leyenda que había un rey que tenía tres hijas de inigualable belleza, entre las cuales destacaba de una forma sobrenatural, casi divina, la más pequeña, Psique se llamaba y era tal su hermosura que los súbditos del reino dejaron de adorar a Venus y proclamaron a Psique diosa de la belleza. Venus no podía tolerar tal humillación y ordenó a su hijo Cupido que hiciera que la joven se enamorase del ser más horroroso que existiera. Pero lejos de cumplir su misión, Cupido quedó perdidamente rendido ante sus encantos; entonces se propuso idear una estrategia para no contrariar a su madre y poder disfrutar del esplendor de Psique al mismo tiempo.
El rey consultó a un oráculo para saber por qué su hermosa hija menor no había encontrado marido como sus hermanas, haciéndose pasar por el oráculo Cupido le ordenó que llevase a Psique a una colina donde se casaría con un monstruoso ser volador. Apesadumbrado, el rey acató las órdenes de los dioses, allí permaneció Psique temblorosa hasta que Céfiro la levantó por los aires hasta dejarla en una maravillosa pradera donde ésta se quedó dormida. Cuando abrió los ojos contempló a lo lejos un palacio que parecía de oro y piedras preciosas, una voz la invitó a entrar y quedó maravillada cuando observó la belleza y el lujo de todas sus salas, se bañó en una bañera de oro, eligió un fantástico vestido del armario, y bajó al comedor atendida por invisibles criados. Psique temía la aparición del monstruo pero en cambio escuchó una tierna voz perfumada pidiéndole que se acercara, él la acarició en la penumbra, ella se estremeció de placer, entregándose sin condiciones a su esposo. Después de una apasionada noche él le hizo prometer que jamás intentaría saber su identidad, y menos aún ver su rostro, y ella accedió a sus deseos. Aunque era feliz esperando cada día la llegada de su apasionado y misterioso esposo al caer la noche, le pidió que le permitiese visitar a su familia, Cupido no pudo negarse. Psique narró con todo detalle a su padre y a sus hermanas todo lo que le había acontecido, y la felicidad que irradiaba hizo que sus hermanas se murieran de envidia, así que convencieron a su hermana menor para que intentara descubrir la apariencia de su marido. La misma noche que regresó al palacio, Psique esperó a que su esposo estuviese dormido para iluminar su cara, era Cupido, el más bello de los dioses. Pero una gota de cera cayó en su marido, éste se despertó sobresaltado y reprobó la desconfianza de su mujer, desapareciendo como le había advertido.
Psique se marchitó de pena y recorrió toda Grecia en su busca, enloquecida pidió a Venus que la ayudara, y ésta, para consumar su venganza le puso como condición superar unas pruebas; ella aceptó sin preguntar nada. Mientras tanto Cupido estaba encerrado en una torre como castigo por haber traicionado a su madre.
La primera prueba consistía en separar de una montaña de cereales las siete variedades de trigo que existían, que gracias a unas piadosas hormigas logró superar, Luego consiguió, con la ayuda de un águila, coger agua de la inalcanzable laguna Estigia. Amansó a fieras para llegar al trono de Proserpina, reina de las sombras en el infierno, en busca del secreto de su belleza, la reina le ofreció un cofre que contenía un ungüento con el que todo aquel que se impregnara recuperaría la belleza perdida. Antes de entregárselo a Venus, Psique se untó un poco para intentar borrar de su rostro las marcas de tanto sufrimiento, pero en verdad el cofre contenía el espíritu del sueño y ella quedó profundamente dormida. Céfiro le contó a Cupido todo lo que había hecho Psique para recuperarlo, éste consiguió escapar de la prisión y expulsar de Psique el espíritu del sueño, y con un apasionado beso logró despertarla.
Venus reconoció la fuerza inmortal de su amor y los presentó en el Olimpo, donde la joven bebió del néctar y la ambrosía para ser eternamente feliz junto a Cupido.

lunes, 14 de abril de 2008

El pueblo incierto (I)



Ese pueblo nunca debió existir, quizá hubiese bastado con que uno de los dos no estuviese allí en aquel momento, no obstante estuvimos, o al menos yo estuve en él, de eso estoy prácticamente seguro.
Fue asomando detrás de unas colinas a medida que yo ascendía por el camino. Me detuve, intenté situarlo en alguno de los planos donde había trazado minuciosamente mi ruta por aquella comarca, en un primer momento achaqué su anonimato a una falta de rigurosidad de los mapas.
Contemplé sin prisas la misteriosa estampa distante y sosegada de aquella piña de casas blancas que invadían con una pasmosa autoridad el valle, como si siempre hubiesen formado parte de aquel, aparentemente, impávido paraje. Decidí acercarme un poco más. A lo lejos sonaba una música entrecortada que no tenía otro remedio que provenir de algún instrumento caído del Olimpo. Cuanto más avanzaba mayor era mi voluntad de desviar mi itinerario para visitar aquel lugar desconocido. La melodía sonámbula fue tomando cuerpo a medida que fui aproximándome: eran las campanas de la más alta de las torres del pueblo, que no cesaron ni un segundo su toque a muerto mientras me acercaba, como si el único superviviente del lugar fuese el campanero, y su única misión fuese alertar al mundo de la inminente llegada del fin de los tiempos.
Era la última hora de la tarde, las bandadas de pájaros sobrevolaban mi difuminada sombra en busca de sus dormideros. Lamentablemente, recreando la escena mucho tiempo después, recordé haber visto como las aves evitaban el espacio aéreo de las casas en su camino a un bosque situado a la espalda de la población, bordeaban su perímetro como si una atmósfera de peligro les advirtiera. Pero en aquel cándido momento y a tanta distancia ni siquiera recuerdo que intentase buscar una explicación lógica a tan extraño comportamiento, supongo que pensé que era causa de un efecto óptico engañoso…(Me temo que continuará)

jueves, 10 de abril de 2008

Miguel Ríos y Joaquín Sabina

Dos míticos andaluces de los que tenemos la suerte de seguir disfrutando hoy día, activos y con fuerza para rato son Miguel Ríos y Joaquín Sabina.
No ha existido un Rock español más genuino y vigoroso que el suyo,
Miguel Ríos terminó aplastando las dudas de su reinado con el “Rock & Ríos” un doble Lp en directo grabado en Madrid en 1982. Esa voz honda y dulce que desde los arrabales de La Alambra derrama con firmeza el arte de Granada y la magia de una guitarra eléctrica se reúne en este vídeo con el ingenio y la sensibilidad de las letras de su amigo Sabina, y cantan emocionados una de esas canciones que Joaquín ya pensó desde Úbeda que algún día compondría. Y bien exiliado en Londres o refugiado en los bares de Madrid, no dejaría nunca de dar a luz sin tregua a esos musicales poemas que forman parte ya de nuestro idioma. Fundamental para mí el doble disco en directo grabado en el teatro salamanca de Madrid en 1986: “JOAQUÍN SABINA Y VICEVERSA”

Aquí os dejo “Aves de paso” muy apropiada para los visitantes de un Blog:

lunes, 7 de abril de 2008

Cesó la poesía de repente



Cesó la poesía de repente
como si nunca hubiese existido:
tus cabellos azabaches acabaron
siendo oscuros pelos sin rima,
esos ojos que convertían a cada uno
de sus destinos en emociones únicas
invadieron de velatorios el aire.
Y noto como la tierra se acaba:
desaparece todo ante mí a medida
que giras tu cara acomodándola en la
distancia.
Abandonas a la deriva el mundo que
formamos a base de secretos y saliva,
la respiración se vuelve clandestina
y anuda las tripas al corazón
asfixiando el día, mutilando futuros,
decapitando ilusiones álgidas.
Vuelve cuanto antes te diría
si estuviese aún con vida…
Toda la complicidad a la basura,
cada palabra, cada aleación descubierta.
¿Cómo podría menguar la cuarentena
de silencio que vomitamos sin méritos?
Breve tiempo somos para guardar luto
a esos viles segundos en los que sólo
decir, lo siento, parece más difícil
que recordar todo lo bueno que creamos.
Cesó la poesía de repente.

jueves, 3 de abril de 2008

A veces



Es una lástima que todo lo bueno
en nosotros suceda a veces:
a veces indeterminadas,
y que a veces sea imprevisible,
incluso a veces, deshermanadamente.

Todo en la vida sucede a veces,
a veces nos queremos siempre,
a veces sólo a veces, a veces nos falta
apenas demostrarlo, y a veces nos
desperdiciamos a escasas dos palabras.

Al menos a veces lo nuestro parece
eterno; a veces coincidimos siendo
paradigmas de un mundo perfecto; y
regresamos cándidamente abrazados,
como si volver fuera cuestión de desearlo.

A veces me quedo mirándote callado,
y pienso que la tierra está calmada,
a veces adivino en tus gestos el caos.
Todo sucede a veces, menos la espera.

lunes, 31 de marzo de 2008

No es fácil quererte



No es fácil quererte a veces:
depender de una mirada cómplice
cuando sólo ves buitres acechándote,
es como respirar obsesionado porque
el aire que te sostiene, poco a poco,
te consume, y eres consciente de
cada gota de aire que te oxida
hipotecando tu ilusionada sangre.

No es fácil tener que imaginarte
estando tan endemoniadamente
cerca mi boca de la tuya, y mis
manos de tu indómita cintura.
La noche sume en el caos mis
expectativas y el día claramente
lo confirma; somos carroñeros
rivales que no comen con tal
de que el otro, tarde o temprano,
se rinda.

No es fácil quererme a veces,
tú también me arrancarías de
un zarpazo la parte de mis sesos
que hiere, y que nunca echarías
de menos,
lo sé, y espero que el resto de mí
te compense para siempre.


                                                                     

jueves, 27 de marzo de 2008

Dark City (Alex Proyas)

Dark City se estrena en 1998, un año antes que la aclamada Matrix, la cual copia de su predecesora innumerables situaciones y ambientes, dirigida por Alex Proyas, Dark City es una de esas escasas películas de ciencia ficción que cada cierto tiempo aportan interés, originalidad y misterio a un género cada vez más superficial y efectista.
El protagonista intenta recordar su identidad y paralelamente va descubriendo el siniestro engaño al que está siendo sometida toda la sociedad donde vive, por unos misteriosos y evolucionados seres que los manipulan, intentando descubrir en ellos la clave...
Aquí la destripan mucho mejor:
http://es.wikipedia.org/wiki/Dark_City

Hay períodos donde me siento igual de dirigido y utilizado que John Murdoch: al servicio de alguien superior y sin escrúpulos que parece disfrutar experimentando con mi cerebro, en busca de quién sabe qué macabro o sublime propósito.


Aquí un aperitivo de este misterioso universo:

lunes, 24 de marzo de 2008

Un cortijo andaluz: Gumersindo el porquero (Fin)



La mamá gallina aún no había divisado al mastodóntico perro, oculto casualmente detrás de la pared del pozo del cortijo, bebiendo de un charco como si la sangre de la cochina aún se resistiera a claudicar quemándole la garganta. Saciada la sed levantó al aire su hocico, alzó sus orejas como armas antiaéreas hacia el cielo, ladeó su cabeza para ayudar a sus sentidos a confirmar ese aroma de presas plumíferas que embriagaba a sus ancestrales instintos, de repente se giró, rodeó encogido el pozo en dirección contraria al rastro, cuando el ave se dio cuenta de su presencia éste ya estaba a apenas un metro de sus suplantados polluelos, cacareó agónicamente y de un aleteo desesperado cayó entre los perdigones y el can, prácticamente besándole el aliento asesino intentó con su determinación hacer entrar en razón al depredador, con sus delirantes aspavientos más que lograr intimidar lo que pretendía era alertar a todo el mundo de las siniestras intenciones de su acosador, el perro lobo miró a su alrededor, los polluelos aprovecharon el impasse para romper la formación y agruparse bajo la cola de la única madre que por suerte habían conocido. El cazador vio como su dueño y sus desconfiados congéneres lo observaban como si de sus actos dependiesen sus grises vidas, luego giró su mirada y contempló a la mujer del encargado y dueña de las aves saliendo de su casa, y antes que pestañease se echó en los fríos guijarros que conformaban el suelo, se dejo caer sobre su lomo y dio un bostezo desinteresado como si nada hubiese pasado, que además era exactamente lo que sucedió, nada.
Pero Gumersindo entendió rápidamente después de la actuación magistral de su perro que la situación era mucho más grave de lo que pensaban, no sólo confirmó que mantendría para siempre esos instintos asesinos, sino que era capaz de aprender y de improvisar, y esas facultades en un cánido de su corpulencia y mandíbulas eran totalmente incompatibles con la tranquilidad y la armonía que debía reinar entre los habitantes y las bestias de un cortijo. A la mañana siguiente nadie de los que presenciaron la escena del pozo le preguntó a Gumersindo dónde estaba su perro, y mucho menos el por qué. FIN

miércoles, 19 de marzo de 2008

Las estaciones



Ya puedo adivinar el verano en el
barroco de tus cabellos en llamas,
maduras como dátiles y abandonas
tu cálida pupa de canela,
una fina capa de mar te socorre y te sazona.
Y esa ropa dejando entrever tu albura aún
invicta, provoca el bochorno en la ciudad
y el impulso de las olas.


Tu sombra vertiéndose prematura
entre las hojas me trae de repente el otoño,
baña los bancos y las fuentes de los parques,
cubriéndolo todo de una inalcanzable distancia.
Tu lánguida mirada tiñe la tierra de colores ocres,
y esa tímida sonrisa abandonada invoca
a los vientos y a las luces del norte.


La confortable palidez abrigada que
desprendes cuando me otorgas el invierno
en tus manos azuladas, hace que el mundo
cambie su órbita hacia la penumbra y la nieve.
Tu recogimiento da paso a borrascas y a
calles desérticas que suspiran por tus tacones.
Toda la naturaleza nutriéndose de ti,
esperándote para renacer a la belleza.


Resucitan los aromas y los colores
imitando la locura de tu cuerpo cuando asoma,
la primavera promueves ante mí por la
debilidad de tu débil ropa y los perturbadores
abismos que provoca, y cantan nerviosos
los pájaros, y nacen agónicos los versos,
la tierra se engalana a medida que la pisas,
como intentando complacerte, y sin querer,
me hace comprender en ti, el motivo de mi vida.


Del verano, el mar que te sazona ,
Del invierno, tu confortable palidez.
Del otoño, la lejanía de las sombras.
De la primavera, el despertar de tus formas.

jueves, 13 de marzo de 2008

Filosofía barata



Si hay alguien ahí fuera que después de leer esto crea tener respuestas, le agradecería, por el módico esfuerzo de un comentario, me las hiciesen llegar antes del fin de los tiempos.
Si nuestro destino eterno depende de haber sido en vida malo o bueno.
¿Dónde iremos el resto?
Si tuviésemos la certeza de un paraíso.
¿Seríamos buenos por naturaleza o por conveniencia?
¿Se consideraría este último caso como un pecado?
Si no existiesen actos malvados.
¿Habría religiones, políticos o telediarios?
¿Qué estaría escribiendo yo en este momento?
Si ella no compartiese el mismo tiempo, y más o menos un lugar cercano al mío en el más allá.
¿Podría quedarme plácidamente esperando su alma en el limbo?
Si he de reencarnarme en un animal.
¿Me podría tocar de nuevo ser una persona?
Si después de la vida sólo hay muerte.
¿Cómo podría eludir la angustia de pensar que no estoy aprovechando mi tiempo?
Si la vida no es más que un fugaz latido en el tiempo, no deberíamos dilapidarlo haciéndonos absurdas preguntas para entenderlo.

lunes, 10 de marzo de 2008

Grata amenaza



Tan vehemente como dulce,
súbitamente bienvenido,
adictivo como todo lo imprescindible.
Estalla todo tu amor de repente
agónico e irascible;
verdugo de labios exánimes,
señor de carnívoras veleidades,
mecenas de lo inconcebible,
musa de improvisadas masacres,
sedicioso néctar irredento
que eleva sangrientas vocales asfixiadas,
reino de humedales entre cabellos.

Estoy aquí, rindiéndote pleitesía,
morador furtivo en tu incertidumbre,
estoy aquí pero no te espero,
préndeme hasta los huesos
y delimita con mis restos tus fronteras.

jueves, 6 de marzo de 2008

Cuento de Zapatero, Rajoy, y las elecciones del 2008

Érase una vez un país llamado Zapajoy, palabra compuesta que proviene de la combinación de parte de los nombres de sus dos profetas más venerados, a los que el pueblo entrega incondicionalmente su destino, y que siguiendo las pautas históricas de toda práctica religiosa, se encuentran radicalmente enfrentados, arrastrando en su desenfreno a la mayoría de las débiles almas de su pueblo. Zapajoy es un país de apenas cuatro años que cada dos bienios tiene la oportunidad de cambiar su nombre, o permanecer con el mismo otros tantos. El nueve de marzo de este año los habitantes de Zapajoy -aún no se ha votado para elegir el gentilicio adecuado- estamos llamados a la urnas para determinar que líder espiritual debe proporcionarnos la paz interior y la felicidad suprema a base de ostias, entiéndase obleas o buenas maneras.
Los seguidores del profeta “Zapatero del buen talante”, ganador de las últimas oraciones, y por tanto, profeta mayor del reino, votarán por conservar el nombre. Y los fieles a la iglesia del profeta “Rajoy de las pobres niñas”, harán todo lo posible por que su amada patria se denomine por fin Rajozapa.
También existen un buen número de profetas menores ávidos por reclutar esas almas desencantadas que han perdido la fe a causa de algún mandamiento reciente que les haya podido afectar a sus bolsillos o a su intolerancia. O bien esas otras ánimas que son lo suficientemente egocéntricas como para intentar fundar en solitario una nueva doctrina, como siempre, nacida de la ambición celestial y un orgullo divino desmedid.
Espero que no osen soliviantar el ánimo de nuestro Papa Juan Carlos, Rey de todos los que callan…

lunes, 3 de marzo de 2008

Antes de amarte



No puedo imaginar qué sería si
no fuese la atmósfera que intenta
separar el ánimo de la atonía en
cada lugar donde tu deseo respira,
y que a veces intuyo cuando callas.
Si no fuese el sosiego donde tú;
ermitaña de mis axilas, con bucles
aún húmedos y enloquecidos, buscas
la paz entre mis caricias malcriadas.
Si no fuese el depredador que acecha
camuflado entre una sarta de absurdos
rituales, el momento para devorarnos
con la saña de un enjambre violado.

Antes de ti sólo recuerdo los abrazos
que no me dabas mientras tus manos
inexistentes araban sobre mi espalda.
Antes de ti mis palabras eran piedras
floreciendo en un desierto de especulaciones.
Antes de tu amor no imaginé nada
parecido, nunca añoré un beso al azar
sin motivo aparente en un hueco sin
espuma, mientras me afeitaba .
Antes de tu amor, amar era tan fácil
como imaginarte entre mis manos desnuda.
Antes de ti, amar no desangraba,
no erigía universos improvisados,
no trascendía a la muerte y a las lágrimas.
Antes de amarte, amar era diminutivo.

jueves, 28 de febrero de 2008

El día de Andalucía

Andalucía es una forma en concreto de entender la vida, ni mejor ni peor que otras. De intentar vivir un poco de lo que realmente somos, cada día.
Una manera de buscar el arte y la belleza que pueda albergar cada sensación vagabunda que nos rodea, en cualquier momento y bajo cualquier excusa.
El mayor placer del hombre es compartir alegrías con lo demás, y desterrar tristezas entre todos.
Por desgracia cada vez está más occidentalmente globalizada, pero aún nos quedan cosas como estas:



lunes, 25 de febrero de 2008

La sonrisa prometida



Prometo que haré lo inconcebible;
sin pudor iré de la caricia al asalto,
de irónico pasaré sin escalas a
mentecato, para provocar cada día
que me padezcas, en ti, una sonrisa plena;
felación perpetua a la vida que acompleje
a la muerte sin piedad, hasta agonizar
entre sus amnésicos abrazos.

Viajaré de payaso por pintorescos
recuerdos; bufón aventajado de
tus nostálgicas alegrías.
Mi lengua alborotará hasta el
último recato que tu piel auspicie
en sus reductos vírgenes.
Improvisaré holocaustos de palabras
irreverentes en esos días sin
expectativas.
colmaré de guiños y de muecas
las horas que nacieron muertas
ante tu mirada absorta.

Y así, hasta el fin de los tiempos,
que puede ser ahora si no sonríes
al acabar de leer estos versos
esclavos de tu deleite.

jueves, 21 de febrero de 2008

Los Esenios y Jesucristo



No soy precisamente un erudito en temas religiosos, de hecho, para no estresar la armonía de mi piara de neuronas, no me permito el lujo de profundizar en nada que pueda plantearme en un futuro una pregunta existencial. Aún así, a veces, no puedo evitar saciar cierta curiosidad sobre las paranoias del hombre a lo largo de su existencia, convertidas en sobrecogedoras historias gracias a la erosión del tiempo, las interpretaciones partidistas y la exageración.
Esto es lo que más me sorprendió, intentando adivinar algo sobre los esenios, secta judía, para algunos, guías espirituales de Jesucristo.
Las sectas judías activas mayoritarias en aquellos tiempos eran: los Esenios, los Saduceos, los Fariseos, y los Zelotes.
Los Esenios se autodenominaban con varios nombres; cada uno para definir sus diferentes misiones, a veces como "Los Electos" o "Los Justos Escogidos" refiriéndose a la Elección de Israel en el Monte Sinaí.
Llevaban un modo de vida virtuoso, en una comunidad que para muchos sería la semilla del cristianismo. Se dedicaban a las tareas agrícolas, a la oración, y al estricto cumplimiento de la ley de Moisés.
Esperando al Mesías se adentraron en el desierto para seguir "puros" al menos ritualmente puros, y continuar así fieles al Pacto.
Lo que la actual Biblia no nos enseña con respecto a la vida de Jesús, es el por qué literalmente desaparece desde los diez hasta los treinta años.
Según los Esenios, en este período de tiempo Jhasua ascendía a sus santuarios, hecho que repitió constantemente, ya que los sabios debían guiar su espíritu en los primeros años de vida.
Con el paso del tiempo, Jhasua, debe aprender a utilizar el increíble potencial espiritual que posee, dedicándose a estudiar las escrituras custodiadas celosamente por los Esenios, de miles de años de antigüedad. Fue cuando descubre sus anteriores encarnaciones, también su misión entre los hombres en un futuro próximo, y por supuesto, sabía perfectamente cual sería su trágico final.
Según el manual de disciplina de los Esenios, hallado en las cuevas del mar muerto:
"El origen de la Verdad está en el Lago de la Luz y el de perversidad se encuentra en la Fuente de Oscuridad, todo aquel que practica Justicia está bajo el dominio del Príncipe de Luz y camina por el camino de luz; todo aquel que practica perversidad está bajo dominio del Ángel de Tinieblas y camina en el camino oscuro"
Los Esenios ocultaron en un monasterio budista del Tíbet el Evangelio de los Doce Santos, uno de los documentos cristianos más antiguos que existen.

Yo me quedo con este dicho de origen Hebreo:
"Más vale salvar el alma que conquistar el Mundo"

Fuente principal: El olivo

lunes, 18 de febrero de 2008

De mi viaje a Italia. Roma (I)



Después de dejar el equipaje en el hotel, y teniendo en cuenta que sólo estaríamos tres días en la eternidad de esta maravillosa ciudad, decidimos ver Roma bajo las estrellas. Fue la noche más fría de toda la semana en Italia, pero díganme ustedes, mientras contemplan la Fontana de Trevi en la penumbra de su belleza, ¿no creen que valió la pena?
Uno de nuestros compañeros de viaje, también de Sevilla, cogería un enfriamiento agudo que no lo abandonaría en todo el viaje. Repartiendo a diestro y siniestro una sarta de estornudos cuando menos lo esperabas, fue como el hilo musical en nuestro deambular transalpino. Aún lo recordamos a veces con el sobrenombre de “coca coul”, apelativo ganado a pulso cuando una noche, cenando en un restaurante, él quiso hacer gala de su don para los idiomas y el mestizaje, y le pidió a la camarera que le trajese “por favore, una coca coul”, a cambio de aquel vino peleón de la Toscana. Por supuesto ha sido, que yo recuerde ahora mismo, una de las cenas donde más me he reído en mi vida, de hecho, hasta que no le pidió el refresco en español, como lo hicieron miles de turistas antes que él, la camarera no lo entendió.
No, no conozco de nada a la joven de blanco, parece que sonríe mientras el novio, tiritando, difícilmente logra encuadrarla con la cámara. Seguramente acabaría consiguiéndolo, y tres años más tarde, con una temperatura parecida, y un escenario idéntico en lo majestuoso y barroco, ella al fin no estará allí. Cómo me gustaría volver y saldar de una vez la deuda histórica de no haberme fotografiado, por verdadera masificación del escenario, tirando una moneda a la fuente, acompañando el gesto con un deseo…

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