Poesías, relatos, cine, música... Un remanso en medio de este apocalipsis (grupo EFDLT)

Placer mutuo

Placer mutuo
Moda poética (ediciones limitadas)

jueves, 29 de noviembre de 2007

Women in Film (Actrices mágicas)

No sé si están todas las que deberían, pero lo que es innegable es que la gran mayoría de las que están, se merecen ser recordadas de una forma tan hermosa y armónica como esta.
Cuántos recuerdos asociados a los mágicos y trágicos personajes que interpretaron estos eternos rostros llenos de triunfos y decepciones, de amores y miserias, de ternura y erótica; momentos que han acabado formando parte de nuestras utópicas ilusiones, y de nuestros inconfesables temores.
Vean este montaje de mujeres mágicas, e imaginen:


lunes, 26 de noviembre de 2007

¿La vida es un sueño olvidado, o un simple deterioro? (III)



De repente un intenso sonido de sirena lo sacó sin piedad de su reconfortante aislamiento, abrió los ojos, contempló atónito a una muchedumbre observándolo, como esperando un linchamiento o un escarnio público por su antisocial inmovilidad. Ese irreverente sonido robótico era de una ambulancia que había aparcado su trágico destino justamente a su lado, se le acercaron varios hombres de blanco inmaculado sujetándolo de los brazos y dándole con una pérfida cadencia de voz, ánimos. Cuando salió de su asombro era demasiado tarde, se encontraba totalmente inmovilizado en una camilla que avanzaba inexorablemente hasta algún centro de rehabilitación mental. Su trágico final no pudo desdibujar del todo esa espléndida sonrisa que desplegó su alma cuando se vio de nuevo, formando parte natural de aquella charca. Volvería a provocarlo diariamente si pudiese, comentó con voz plácidamente sensible. ¡Qué ironía!, comentó uno de los enfermeros, cuánto más locos están, menos parecen añorar estar sanos. Y él, jefe de los servicios psiquiátricos del hospital donde seguramente lo internarían, nuevamente sonrió mientras observaba una cómplice porción de cielo que entraba furtiva por una ventanilla, y que lo acompañaría el resto de sus días. FIN

jueves, 22 de noviembre de 2007

¿La vida es un sueño olvidado, o un simple deterioro? (II)



...Y respiró tan hondo como le permitieron sus contaminados pulmones. ¡Qué maravilla! exclamó mientras cerraba los ojos y esbozaba una breve sonrisa que denotaban un estado de armonía supremo, completamente nuevo para él, si restamos breves recuerdos, más o menos reconstruidos, de su niñez. Las personas semiautomáticas que desfilaban sin descanso a su lado lo observaban decididamente preocupadas por la seguridad de sus monótonos días, y de sus engarrotados cuerpos. Muchos creyeron adivinar en su comportamiento un síntoma evidente de locura, o de cualquier otro desequilibrio mental que ponía en serio peligro al resto de la humanidad que tuviese la mala fortuna de pasar en ese momento, cerca de su inesperada conducta. Ajeno a cualquier determinación exterior, él permanecía extasiado, mirando con los ojos cerrados hacia la vida, y sintiendo el aliento primogénito de la creación, lo invadió de repente el recuerdo exacto de cuando, con apenas cinco años, su padre lo llevó a conocer una gran charca, oculta en medio de una majestuosa arboleda que desplegaba las ramas de sus árboles formando una maravillosa bóveda esmeralda sobre el agua. Entonces sonrió plenamente, sin ningún pudor, ajeno totalmente a su cuerpo y a su posición. Desgraciadamente fue la última sonrisa del día...

lunes, 19 de noviembre de 2007

No conviene leer esto



No os conviene leer esto,
pero sé que ignoraréis esta
tímida e irónica advertencia.
Mi mundo se acaba,
el vuestro, ahora empezará
a languidecer solidario.
Bienvenidos al palacio de
mi depravado tiempo; sin
esperanzas ni recuerdos yazco,
desnudo en el frío mármol
de la impotencia y el arrepentimiento,
donde las preguntas te suicidan
poco a poco tornándose insultos,
y las soluciones conllevan sacrificios
extremos, inalcanzables para
la mayoría de ineptos que lloran
sus antiguas derrotas de carácter.
Lentamente me arrastro impulsado
por la desidia y el abandono,
reconociendo viejas heridas de
nuevo ensangrentadas,
he de cerrar esos ventanales por
donde entra el cielo, ese hacedor
de sueños imposibles que devora
voluntades de seres pusilánimes.
¿Qué culpa tiene nadie de mí, o de ti,
o de lo sentido sin remedio, o de esta
sinrazón que ni siquiera comprendo?...
...Seguirá en otro mal momento.

jueves, 15 de noviembre de 2007

Leonardo da Vinci. La mujer y el misterio

¿Qué insondables misterios oculta Leonardo tras los rostros de las mujeres que inmortalizó?
¿Qué perturbadoras revelaciones se confunden bajo las inquietantes expresiones de esos todopoderosos semblantes? ¿Por qué su arte hace que se despierten en mí todas estas dudas?
Él dijo que la belleza sólo permanecía inmortal en el arte, y que podía hacer tangible lo intangible. Pero nunca reveló el por qué de estas sonrisas, de estas miradas inescrutables.


lunes, 12 de noviembre de 2007

Cambio climático. Preguntas

Creo que todos estaremos de acuerdo en afirmar, que toda la inquietante información que nos llega con respecto al famoso cambio climático, está siendo lo suficientemente preocupante como para escandalizarnos de nuestras propias fechorías ambientales, pero no lo bastante para condicionar en lo más mínimo nuestros hábitos contaminantes e irresponsables.
Así que yo me pregunto:

-¿Seguro qué la acción del hombre está provocando o acelerando este cambio, o es un experimento sociológico auspiciado por los líderes mundiales, o tal vez una cortina de humo para ocultarnos una catástrofe proveniente del exterior que nos avocará al Apocalipsis Maya?

-¿El calentamiento del planeta es un ciclo climático natural que se repite cada cierto espacio de tiempo, o es una señal de que el sol es un astro totalmente inestable e impredecible que puede sublimarnos en cualquier momento?

-¿Se sabe realmente cuánto aumentará la temperatura, en qué período de tiempo, y cuáles serán las consecuencias, o todo son especulaciones de unos atómicos seres que creen monopolizar la inteligencia del universo?

-¿Si cuándo depuremos responsabilidades, resultamos culpables de provocar el maligno efecto invernadero, condenaremos a la humanidad al destierro, o nos indultaremos por no tener antecedentes en el juicio final?

-¿Habrá también efectos positivos; temperaturas más cálidas, veraneantes en febrero, melones en año nuevo, playas a las faldas de los montes de Toledo, o sólo caos y destrucción?

-¿A la tierra y a su potencialmente exuberante naturaleza, les conviene que invirtamos momentáneamente nuestro comportamiento de plaga suicida, y actuemos en armonía con nuestro entorno, o sería simplemente una invitación a la agonía de convivir dependiendo de la condición humana?

-¿Sabes tú, quizás, algo más que deberíamos tener en cuenta el resto de la humanidad, o simplemente lees esto y te vas, sin aportar nada, como si lo hubieses leído en un sueño que se olvida al despertar?

jueves, 8 de noviembre de 2007

¿La vida es un sueño olvidado, o un simple deterioro? (I)



De repente se detuvo, miró lentamente a su alrededor, observó a la gente caminando presurosa y en silencio como si las aceras les quemaran sus vírgenes plantas de leche, absortas en sus obligaciones rutinarias sucumbían al tiempo con el que ellas mismas flagelaban su serenidad. Contempló a los coches impregnando el silencio y la atmósfera de una corrosiva sensación de engranaje autómata. Una fila de hombres hormigas descargaban muebles desde un camión hasta una vivienda, rápida y desenfrenadamente porque entorpecían el infinito y ofídico tráfico de indeseadas responsabilidades humanas. Una sirena sonaba a lo lejos, cada vez más fuerte, mientras seguía inmóvil e intentando encontrar una razón lo suficientemente vital para continuar su paso. Al otro lado de la calle un hombre golpeaba un cajero automático mientras regurgitaba improperios provenientes del último fin de los tiempos. Alzó la vista hacia arriba reconociendo una parte original de lo que fueron sus sueños de infancia, ahí estaba el cielo ligeramente salpicado de superficiales nubes de nata, confinado entre tejados y soledades. El sol asomaba en tímidos intervalos de una calidez y pureza florecientes, cuando sintió el reconfortante impacto de un heroico rayo de sol relajando sus facciones, cerró los ojos, abrió las rejas a las ilusiones verdaderas, esas que en su momento creyó que eran posibles…

lunes, 5 de noviembre de 2007

La presa



Te hallé una noche
convencido de que no estabas,
y consciente de que yo para ti
ni existía.


En la jungla de aquel verano
te aceché agazapado como
un tigre en la espesura…
Expectante y silencioso como
un búho en su invisible atalaya;
fijando entre cabezas el sentido
de tus expresiones, y el misterio
egipcio que tu sonrisa irradiaba.


Y me acerqué como un guepardo
a una frágil gacela;
mimetizando mis intenciones entre
el pasto de la sabana.
Recogiendo del cálido viento,
igual que un lobo, el rastro de
tu piel de presa.
Imaginando a cada paso
el color de tu voz,
y el sabor de tus entrañas.


Aquella noche te degustaron
mis oídos de lechuza, hasta el
más mínimo de tus sonidos
delataba sin remedio la dulzura
oculta en tu cuerpo.
Adivinaron mis ojos de halcón
lo adictivo de tus formas de
serpiente alada.
Y caí rendido sobre tu ausencia,
aferrado a las sobras de tus
palabras aún sinuosas y abismales.


Maldije tantas veces aquel intento
fallido de cazador primerizo.
Aunque siempre supe,
de alguna manera, que mi instinto
depredador era más fuerte que los
que te alertaban.
Y que una noche te abatiría,
y de tu cuello entregado
te subiría a un árbol,
como un leopardo,
para devorarte toda la vida.

jueves, 1 de noviembre de 2007

El olvido



Sé que retozo en la inmundicia.
Que enarbolo la podredumbre.
Que paseo por los infames
jardines del Apocalipsis.
Que me acomodo plácidamente
en los agujeros negros de
la inconsciencia más pérfida.
Que me precipito abandonado
al arte abstracto de una muerte atea.
Que beso los labios del más allá
mientras supuran una pus amnésica.
Que venero a los mafiosos dioses
corruptores de la memoria compartida.
Que merezco que tu sonrisa me
aniquile torturándome hasta el alba
cuando obvio, entre babas, que me amas.

lunes, 29 de octubre de 2007

Cuando me matas



Cientos de enredaderas con
flores mustias se precipitan
por tus cabellos.
De tus labios agrietados emana
como de un manantial la sangre
de los besos que olvidaste.
Una fría mucosidad recubre
tus manos, se derrama entre tus dedos,
enterrándote caricias.


Así te ve el amor,
amor, cuando me matas.
Cuando me destierras de tus dones,
de la divinidad de tus excesos,
del rescoldo con que me asilabas.


Así te ve el amor cuando muero,
imaginándote inquisidora y desnuda,
hasta el último aliento.


Así ha de verte.
Así imagino en cada muerte,
en esas noches; entre impasibles
roces, sudor y abandono, que ha de
verte, maldita seas, el amor.

jueves, 25 de octubre de 2007

Tu procedencia



De donde procedes cuando me recolectas
jamás he tenido noticias,
nunca he sabido imitar la voluptuosa
influencia que ejerce sobre tu sangre
yerma.


Sólo sé de ese lugar,
que vestida de ti llegas enloquecida,
planeando dubitativa y famélica,
probando de aquí y de allí los frutos
maduros de tensa espera.
Y te aferras amnésica al único árbol
que encuentras.
Y sedienta robas el aliento de sus raíces,
mientras acaricias las oscuras hierbas
que velan a sus semillas.


Pero lejos de talar su ánimo,
de provocar su repliegue inopinado,
lo abocas por donde asoma la vida,
devolviéndole al perfecto estado,
a la humedad y temperatura idóneas,
para convertir de nuevo a su savia en
joven, libre
e impetuosa.

lunes, 22 de octubre de 2007

La pasión y la realidad (II)

…una indiferencia absoluta y abismal. Apoyó sus manos en el piecero de madera para que su inflamado peso no lo denunciara, quería ayudarse de la confusión que genera un ataque por sorpresa para evitar cualquier conato de retirada. Alternaba con sus labios y con su vasodilatada lengua breves roces y ausencias, suave y parsimoniosamente recorría sus pies, que desprendían un salvaje aroma a sudor joven y a chanclas. En cuanto tomó las rodillas, ella se estremeció, alentado por esa prometedora reacción invadió el colchón a gatas mientras besaba a discreción todo lo que oliera a carne contenida y a piel a punto de sublimarse. Creyó desmembrarse en cuanto colonizó sus nalgas, alguna que otra parte de su cuerpo no estaba dispuesta a soportar la cadencia impuesta por el cerebro y sus paranoias baratas.
Fue cuando la tensión acumulada por él, al contacto con las palabras que ella atinó a clavar en sus entrañas mientras bostezaba, crearon el purgatorio más cruel que para un hombre en sus circunstancias, pudiese alguien llegar a imaginar.
Estoy cansada, dijo sin la menor importancia, y además me he puesto mala, dos motivos tan razonables para una honrosa retirada, como apocalípticos y alentadores para suicidarse. No sólo me matas, también me condenas a errar a tientas, me niegas sin pudor la resurrección al alba. Sumido en un infarto de músculos y tactos, me despido de la exhuberancia de esas malditas sombras que nacen, aún cuando dormitan tus venas en calma, sobre mi cama.

jueves, 18 de octubre de 2007

Incandescencia



...En ese momento lideraría a
esa multitud de irascibles fuerzas
ignoradas que me asfixian
para que sacudieran la tierra,
y regresáramos al comienzo
de la sutileza inadvertida.

De un colérico pisotón infantil
alteraría los ánimos de la razón
a favor de las vísceras.

Reclutaría a demonios y a hienas
para acosarte sin piedad,
hasta que jamás osaras cerrar tus
ojos a mi debilidad suicida,
y suplicases anónimamente, como ayer,
una transfusión urgente de
sangrienta fe desde mi esquizofrénica,
sin ti, incandescencia.

lunes, 15 de octubre de 2007

Amadeus. De Milos Forman

Muchos años después, y habiéndola visto infinidad de veces, esta maravillosa película dirigida en 1984 por Milos Forman, “Amadeus” tiene una escena final que sigue provocándome un cierta asfixia, una placentera arritmia que eriza mis vellos y apelmaza en miles de puntos placenteros el relieve de mi piel.
El director debió rozar la locura y el orgasmo al contemplar la hermosura con la que había atrapado la esencia de la divinidad de Mozart. Esta mítica secuencia nos muestra a un Wolfgang agonizante en su cama, sacando las fuerzas necesarias para dictarle a Antonio Salieri su última gran obra antes de morir, “El Réquiem”.
Veámosla una vez más, suban el volumen, pónganse cómodos, abran sus poros, y déjense influenciar:


jueves, 11 de octubre de 2007

La pasión y la realidad (I)

Era una madrugada calurosa de verano, él subía las escaleras como si fuese el último escollo, el reto final cuyo logro lo condujese sin remedio hacia la forma más bella de energía contenida de la que recuerde haber formado parte activa. Desterrada por la espera hasta la frontera entre el deseo incontrolado y la exacerbación, ella estaría a punto de encomendarse a su propia dignidad, para acabar de una vez con ese tormento, varias artes relativas a muñecas y dedos, aprendidas del flamenco, harían el resto. Cuando accedió al cuarto ya poseía la gran baza de sus recursos totalmente mentalizada. El alumbrado público dotaba a la habitación de un ambiente calmado y a su vez de infarto, él adivinó rápidamente entre las sombras, las voluptuosas curvas que unían su cuerpo a la penumbra, desde el irreverente cabello hasta el sujetador, cayendo estrepitosamente hacia un tanga invisible, y llegando presuroso e inflamado a sus pies, donde finalmente, a gatas, él recaló para iniciar desde ahí, la odisea de recuperar el paraíso aun a costa de sucumbir en el infierno de…

lunes, 8 de octubre de 2007

No siempre



No siempre todo mi cuerpo
te requiere.
No siempre mis manos soportan
deambular como serpientes ebrias
e impacientes por tus alrededores.
No siempre tu boca es la clave de
todos los paraísos que albergas.
No siempre este mundo ni estos días
me conceden tu voluntad libre y errante,
cómplice incondicional en la odisea
de mis instintos clandestinos,
prosélita de mis lunáticas pasiones.
Amor y olvido y sangre.

No siempre, amor mío, tienes voz
ni criterio sobre mis actos de
cazador selectivo y despiadado.

Y juego a ser Dios de tu universo;
creo y deshago con un gesto
soles y fronteras, otorgo con mis manos
bienes y pobrezas y destierros,
para acabar rindiéndome culto;
desorientada reclamas con plegarias
mi presencia.

Soy el rey de la anarquía
en los placeres de los sueños
que sabes que te han concedido,
y que no has tenido todavía.

No siempre todo mi cuerpo
te requiere, patria mía,
pero siempre son tus tierras
el único destino perpetuo,
morada inagotable donde
experimentan mis sentidos.

miércoles, 3 de octubre de 2007

Un cortijo andaluz: Francisco el de la huerta (IV)

…Les aseguro que no puede haber un tono más elocuente, una mirada que suplique más comprensión, ni unos gestos con mejores efectos especiales, que los que Francisco exhibió para intentar que su relato no nos avocase a pensar que era fruto de una imaginación ya casi jubilada, o como él mismo diría “ pal arrastre”.
Antonio me miró irónicamente, esperando un gesto de solidaridad por mi parte, yo sonreí tiernamente, giró su atención hacia Francisco, y le dijo con total ausencia de tacto, “ ¿y eso como coño va se?“. Francisco me miró buscando un aliado, yo volví a sonreír cálida pero imparcialmente, volvió su mirada paranoide hacia Antonio respondiéndole “quiyo, por la salú de mis chiquillos que sí, qué me caiga ahora mismo aquí muerto si es mentira lo que te dicho”, a lo cual Antonio contrarrestó esgrimiendo, “que no, que no, que el dolor se te quitó porque se tenía que quitá y ya está, o es que vas a descubrir tú ahora la penicilina”, las venas del cuello y la frente de Francisco estaban a punto de independizarse del resto del cuerpo, -su fe en ese remedio era directamente proporcional al escepticismo de Antonio- su mirada alternaba y escrutaba constantemente nuestras expresiones, si llega a advertir en mi cara una señal de apoyo a la posición de Antonio, creo que los nervios y la vergüenza lo hubiesen hecho reventar de impotencia y desconsuelo, pero al comprobar que mi postura era neutra, y que el partido había terminado empatado, decidió poner fin a la contienda, eso sí, recomendándole antes esto a Antonio, “ tú allá, pero que sepas que yo no gano na con decirte esto, a mí me sirvió, y tú, ahora que lo sabes, seguro que algún día lo probarás”. A lo que Antonio respondió con una especie de gruñido indescifrable acabado en, “...una poca leche pa ti” FIN

lunes, 1 de octubre de 2007

Parásito de ti



Si Dios existe
y me ha destinado en ti,
sería motivo suficiente
para morir por su bondad,
y hacer milagros en su nombre.

Qué osadía creer
que por mi destino
tiene sentido la creación.
Pensar que tu amor compensa
tanto sufrimiento que triunfa
en la pobreza y la enfermedad.

Si al final todo es equilibrio
arderé en el infierno tres vidas,
y en todas estaré esperando
desaforado la reducción de pena,
y el retorno a la dimensión donde
tu amor por mí aún perviva.

Tal vez el azar reine en el
universo, sería la forma más
honrosa de justificar el vivir
siempre maldito por sonrisas,
penitente de almibarados secretos,
básicamente, parásito de su
alma suave e indómita.

viernes, 28 de septiembre de 2007

El destierro



Nunca me siento más desterrado de ti
que cuando olvido lo que callas,
y sólo atiendo a la fría ambigüedad
de las palabras autocensuradas
que por mí regurgitas acariciadas.

No es fácil la simbiosis entre tus fieles
expectativas y mis egocéntricas soledades.
Lo sabes muy a pesar mío, amarga fruta
te ofrezco a cambio de arte.

Perdóname otra vez y volverás
a padecerlo, y te amaré aun desde el
olvido,
en la fría celda donde violo al silencio
intentaré perpetuarte sombra.

No dudes jamás en zarandear las
invisibles ramas que nunca me
florecieron imaginándote, están ahí,
latentes, aletargadas en la mediocridad
de esos días invisibles.

Siempre han estado; delicados brotes que
sólo atienden al abono de tus grandes ojos
marrones; para nacer alimento, colores,
sonidos y sabores; con el único fin de
de saciar cada impulso de tus sentidos,
y redimir así las feroces ausencias
que mi amor te inflinge.

miércoles, 26 de septiembre de 2007

Los mundos de Raúl (VII)

Raúl y el exterminio de los Likos

…Durante la comida no hizo otra cosa que darle vueltas al problema, fue en el postre cuando reconoció que era imposible salir airoso de esa situación, a no ser que se jugara la última carta en sus sueños. Terminó de comer rápidamente para ganar tiempo, le dijo a sus padres que estaba muy cansado y que iba a su cuarto a dormir la siesta. En cuanto llegó a su habitación pensó en su problema como si de una de sus historias se tratase, con la intención de, una vez dormido, poder soñar con una posible solución. Pero había un inconveniente, en sus fantasías no se hacían distinciones entre lo posible y lo imposible; igual salía de un aprieto a base de ingenio, que podía solucionarlo haciendo uso de una varita mágica, o bien por medio de algún poder sobrenatural otorgado por quién sabe qué hechicero. Sus padres no lo dejaban nunca dormir más de dos horas de siesta, así que puso el despertador para dormir sólo una hora, y tener otra para ejecutar la solución que le aportaría su sueño.
Una vez dormido empezó a soñar. Ya no era dueño de sus actos, y por supuesto, como nos ocurre a todos, no era consciente de estar en un sueño, ni sabía que le iba a acontecer. Se encontraba en el tejado de su casa, con el pijama puesto a plena luz del día, Raúl se preguntaba como diantre había ido a parar allí…

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